Cumbre C° San Lorenzo - Curso de Iniciación al Montañismo - C.A.M. 2016 - Salta.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


"Lo Mejor para el Compañero"

Dirección de Email: noticam@gmail.com





sábado, 28 de mayo de 2016

Relato Campamento Quebrada de Tilian y ascenso al Cerro Chivilme – Chicoana - Provincia de Salta.

Sábado 14 de mayo de 2016. Nos encontramos en la Sede del CAM a horas 13.30. Nos esperaba allí el transporte de La Veloz del Norte, sumándose también otros vehículos que colaborarían con el traslado de todo el equipo necesario para esta travesía. 

Más que puntuales y según lo pautado, partimos 13.55 hs hacia nuestro destino de turno, la localidad de Chicoana. Allí nos esperaba nuestro primer campamento en el Curso de Iniciación al Montañismo 2016 y el ascenso al Cerro Chivilme.
Arribamos a la plaza principal del pueblo a las 15.00, bajamos del colectivo unos minutos a estirar piernas y aguardar a que un vehículo más se uniera a nosotros. Luego de un instante, continuamos el recorrido rumbo a destino. Nos adentramos en una calle de tierra que luego se transformó en un callejón de barro. Barro, sí; la palabra que por primera vez se pronunció y que luego se repetiría un sin fin de veces! Luego de 20’ un portón de madera dijo “hasta acá nomás”. Descendimos frente a una casona local que luego, averiguando, se llama “Finca Tabacalera Tilián” y el Presidente “Gringo” nos informó que a partir de ahora, completaríamos a pie lo que faltaba del recorrido hacia el sitio del campamento. La complejidad e inestabilidad del tramo hacía imposible el acceso del colectivo, por lo que se traspasó el equipo del grupo que estaba en la bodega a la caja de la camioneta del Presi. Iniciamos la marcha, solo restaban 2 km hacia la primera meta. El cielo comenzó a despejarse y a regalarnos esos cálidos rayos de Sol que se añoraban hace un tiempo. Días previos a esta salida se revisó con sigilo el pronóstico del clima para ese fin de semana y fue recién en la última reunión en el MAAM que se confirmó la realización del campamento. La humedad se hizo sentir. Mucho. Este primer sendero de selva montana con abundante vegetación nos daba la bienvenida. Comenzaron a aparecer los primeros cauces del arroyo Tilián. Nada que nos impida continuar nuestra marcha. Las charlas, siempre presentes, manifestaban esta vez la curiosidad y ansiedad por lo que vendrá, y la alegría de estar aquí, ahora, compartiendo el momento.
Llegamos. El reloj marcaba las 16.00 y monedas; lo cual me percaté al ver la información de una foto recién tomada (no uso reloj y el celular lo apagué y guardé luego de tomar mi lugar en el cole). En el parador nos esperaba el resto del grupo que llegó en los vehículos. Gringo nos dio la bienvenida oficial y nos pidió que nos ubicáramos en ronda. En el centro se encontraban distribuidos varios bolsos de carpas. Armando junto a Osvaldo serían los encargados de mostrarnos el paso a paso para el correcto armado de una carpa. Seguidamente se determinó su ideal ubicación, orientación y fijado al terreno según casos específicos y situaciones puntuales. Ahora sí, era nuestro turno para montar las nuestras! Junto a Carolina y Cintia armamos al “Sheraton”. Sonia, quien también guiaba la actividad, nos asistió para descifrar y finalmente colocar el sobretecho. Seguidamente Gringo coordinó la distribución de los “huéspedes”.
Luego de ubicar las mochilas dentro y sin dejar pasar un rato más, Armando nos llamo para dar inicio a la siguiente actividad. La misma tendría como tema principal el rescate en alta montaña. Se convocaron a dos voluntarios y una presunta víctima. Se comenzó a montar una camilla con la soga. Para ello, Armando y Osvaldo explicaron la realización de nudos y sujeciones específicas para la misma. Mientras se continuaba con su armado, se repartieron varios trozos de sogas para que practicáramos los nudos con un compañero. Se prosiguió ultimando detalles de colocación de palos y bastones que aportarían estructura a la camilla, y de mochilas para la sujeción y seguridad de la víctima durante su traslado. Prosiguiendo con la actividad, Armando nos pregunto si nos dimos cuenta qué compañero/a faltaba en el grupo. Luego de deducir los ausentes, nos comunicó que llevaríamos a cabo una tarea de rescate, donde tendríamos que aplicar lo hasta ahora aprendido en la simulación de tres situaciones distintas. Escuchamos por handy el pedido de ayuda y la descripción de la situación por la que estaban atravesando las víctimas. Una persona con fractura en una de sus extremidades, otra con una lesión en tobillo y la última con ataque de nervios y principio de hipotermia. Rápidamente juntamos los suministros necesarios para acudir al llamado: vendas, cintas, botellas plásticas, rollo de soga, linternas, mantas, bebidas calientes, palos y bastones, entre otros. Nos adentramos por primera vez a la quebrada. Durante la marcha el grupo se numeró y dividió en tres. Formé parte de la primera tanda, que al momento de ubicar y encontrar a las víctimas, nos tocó asistir a quien sufría una lesión en el tobillo, interpretada por Flavia. El simulacro de rescate duró más de una hora. Comenzó a oscurecer y la luz de las linternas se encendieron para continuar la actividad. La camilla de soga se puso rebelde y costó un poquito terminarla. Se prosiguió a ubicar a la víctima sobre ella y amarrarla bien, aplicando lo explicado por Armando. Se organizaron postas entre los tres sub-grupos para su traslado. El sendero, ya completamente oscuro, le puso una cuota de adrenalina al retorno hacia el campamento. Finalmente llegamos, habíamos logrado el primer simulacro de rescate con éxito! 
 Hora de reponer fuerzas y preparar la cena. La noche estaba entre nosotros y la temperatura bajó considerablemente. Tiempo de algo caliente y reparador. Junto a mi compañera de cuarto, Ceci, preparamos una sopa instantánea…que no era tan instantánea, se hizo esperar, pero valió la pena. Sopa caliente a la luz de la Luna, que dichosos y afortunados! Reunidos alrededor de una gran mesa de hormigón, cada uno se dispuso a cocinar sus menús, de todo un poco. Los calentadores, ya encendidos, fueron aprovechados al máximo para la causa. Hora del postre y momento de cantarle el Feliz Cumpleaños a Ceci que compartía su día con nosotros. Qué momento! Risas y vals con el Gringo incluido! Se repartió la torta preparada por ella, qué lujo en un campamento!
La infaltable sobremesa se hizo presente. Cánticos improvisados, chistes, cuentos, relatos de otras salidas y anécdotas pusieron ese condimento imprescindible a una perfecta noche campamentista. No faltaron los silencios e introversión, conexión con nosotros mismos. Que nos habremos dicho? Me alejé de la ronda en un momento y fui a buscar mi cámara. La noche, hermosa, limpia y estrellada merecía que su encanto quede plasmado en una imagen, más allá de las que quedan y quedarán en nuestras retinas. Tras varios intentos y disparos fallidos, finalmente gracias a la asistencia de Gustavo y Darío, que se acercaron a colaborar con la causa, logramos varias capturas divertidas! Y que más importante que divertirse. Ya está!
Hora de descansar. A las carpas! Era momento de recuperarnos y prepararnos para el día que nos esperaba. Conciliar el sueño fue difícil. Infaltables las charlas carperas que en un instante se callaron y fueron reemplazadas por el sonido del arroyo que nos abrazaba en cercanías al campamento. Una canción de cuna bastante eficiente!
Domingo 15 de mayo de 2016. A las 6.30 am una alarma de trompeta al estilo militar se hizo escuchar. Era hora de levantarse, la jornada tan esperada daba inicio. Todavía oscuro, de a poco se comenzaron a escuchar los deslizamientos de los cierres de las carpas, seguidos de un soñoliento ¡Buen día! Los calentadores nuevamente se encendieron para poder prepararnos el desayuno. Teníamos que dejar todo nuestro equipaje listo, para que el campamento pueda ser desarmado por quienes se quedarían en la base a esperarnos y como apoyo en caso de alguna emergencia. De a poco comenzó a amanecer. Todo indicaba que nos esperaba una cálida jornada. Claramente el mensaje no me llegó o no lo quise entender y a los poco minutos de iniciar la marcha me arrepentí de no dejar parte de mi abrigo, a cargarlo nomás! 


¡Vamos!, exclamó Armando y nos agrupamos en el punto de partida. Se ubicó a la cabeza del grupo, junto con Daniela que sería también nuestra guía en esta oportunidad. Iniciamos la caminata a las 8.00 am. Un buen horario según los expertos. El sendero se presentaba con espesa vegetación. Iniciamos el ascenso a una velocidad moderada ya que de a poco se iba complejizando el andar. Espinosos arbustos se hicieron presentes y necesitamos tomar distancia prudente con el compañero de adelante para evitar un “latigazo” repentino. Recibí un par que me terminaron de despertar! Las ramas y varas, cada vez más abundantes nos detenían por momentos. A esta situación, se sumó la inestabilidad del terrero; la abundante caída de agua días previos derivó en la formación de charcos y por ende mucho barro, al cual, para atravesarlo y no derivar en un resbalón, era necesario ayudarnos de nuestros bastones o palos para no terminar en el piso. O inevitablemente no tanto! El ascenso, por ocasiones empinado, presentaba también tramos más llanos que nos permitían recobrar el aliento, levantar la vista y apreciar lo que dejábamos atrás, sumando las vistas panorámicas que comenzaban a presentarse. En zonas más despojadas de vegetación, se pudo visualizar nuestro Valle de Lerma, la Localidad de Chicoana y hasta la ubicación precisa del campamento. Ya habíamos escalado un buen trecho! Que más nos esperaba? Cuanto faltaba? La humedad se hacía sentir. El sol en todo su esplendor se posaba sobre nosotros. Por momentos, recorríamos angostos y precipitosos senderitos; y por otros, espesos y enredados caminos.
Luego de un par de horas de andanza, llegamos a un despejado predio, casi un “bosquecito encantado”, muy verde y sombrío, al que apenas lo penetraban algunos rayito de luz. Me trajo a la mente el recuerdo de un clip que me gusta mucho, estaba ahí! (Salvando la situación y las dos décadas de diferencia con la nena che!) VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=KIj5doysQWk ... Aprovechamos para descansar un rato, hidratarnos, comer y compartir alguna colación energética, y en mi caso, hacer algunas capturas espontáneas. Hora de continuar. Nos encaminamos y comenzamos a enumerarnos nuevamente. El resultado arrojó 34 participantes. Armando, quien en un principio nos dirigía, se adelantó rápidamente, para informarnos por Handy el estado del resto del sendero, ya que según nos contaron en alguna reunión previa, hace dos años no había sido posible hacer cumbre por la peligrosidad que presentaba el camino. Hasta ahora todo estaba a nuestro favor. La meta deseada estaba en nuestras manos, en realidad, en nuestros pies y cabezas! Faltaba menos!
El paisaje natural que nos rodeaba sumaba a las visuales el gran Dique Cabra Corral y alrededores, fincas y plantaciones locales. Imágenes solo para privilegiados, lo éramos, lo somos. El Chivilme nos dejaba recorrerlo y nos regalaba estas instantáneas. Nos separábamos por ocasiones y nos reagrupábamos por otras. Era fácil perderse o desorientarse. Debíamos ir juntos. “Vamos todos y llegamos todos”. Como guías de apoyo nos acompañaron Moni, Javi, Riky y José alias “Jota”. Siempre pendientes de saber como estábamos, de asistirnos en cualquier inconveniente o simplemente iniciar alguna charla que nos despejara del cansancio que se hacía sentir. Compartieron anécdotas y consejos a tener en cuenta durante la marcha, y el infaltable latiguillo “falta poco!” que aunque a esta altura sabemos que es una mentira piadosa, en ese momento viene siempre bien! Pasamos una pequeña apacheta, era señal de que estábamos cerca, la cumbre estaba ahí, cada vez menos! El aliento mutuo contagiaba y las ansias por llegar hicieron que aceleráramos la marcha. El “¿qué nos esperaba?” se transformó en “¿qué esperaba yo de esta cumbre?”. Tanto y tan poco. Ambas.
Fue así que a las 14.20 hs llegamos a la esperada cima, Cumbre del Cerro Chivilme, a 2.500 m.s.n.m. Aplausos, gritos, el abrazo montañés. Estábamos ahí, lo logramos! Felicidades a todos! Armando fue el encargado de comunicar a la base y a Dardo, que nos seguía desde la sede del CAM, que todos habíamos llegado sanos, salvos y sobre todo, felices a la Cumbre. Alguien nos copia?! VIDEO de Ceci!
El espectáculo era maravillosamente único, era nuestro en ese momento, 34 aventureros que decidieron compartir un domingo de mayo de esta manera. Y qué manera! Tomamos asiento, bien juntos, ya que el espacio no era tan extenso. Algunos aprovecharon a recostarse y contemplar más allá. Conectarse. Encontrarse. Conexión de verdad. La 360G!
Hora del almuerzo. El silencio se hizo presente una vez más. Se encontró el último testimonio que otros caminantes dejaron. Estaba un poco difícil de descifrar. Fue así que comenzamos a firmar el nuestro, que finalmente se introdujo en una botella de vidrio que se ubicó al lado de una precaria cruz de madera, junto a parte de los restos de una avioneta, según comentaron quienes conocían su origen. Culminamos nuestro momento en la cumbre con la clásica foto grupal. Una más y van…! Ojala que muchas más! Era hora de iniciar la vuelta. A las 14.50 hs comenzamos el descenso. Una vez más, cuidado con los resbalones!, a no relajarse, sabíamos muy bien lo que nos esperaba en el retorno! Las charlas, mas distendidas, fueron surgiendo. Nuevos compañeros de marcha por delante permitían entablar otro contacto y afianzar el compañerismo. Aspecto clave en toda salida. “Lo mejor para el compañero”. Se entendía claramente.
Se acercaba la llegaba, sabíamos que se terminaba. 19.00hs. Gracias Chivilme por permitirnos recorrerte, conocerte, vivirte! Gracias sabia naturaleza. Gracias vida. Gracias compañeros. Aplausos a nuestros guías por encaminarnos y dirigirnos muy bien. Momento de elongar y respirar profundamente.
Nos reunimos con quienes nos esperaban en la base. Nuevamente aplausos, abrazos y felicitaciones! Nuestra felicidad era directamente proporcional al cansancio. Un cansancio bastante querible! Cumplimos juntos una nueva meta, y recalco el JUNTOS, la satisfacción es completa! 
Hasta la próxima aventura, porque sé que serán muchas. Y todo ahicito nomás!

Relato y fotos: Por Marianela Zorrilla (Mari Zó)

viernes, 13 de mayo de 2016

Relato Cerro Yacones - 05/2016

DOMINGO 07.30 salí de casa a buscar a mis amigos para ir rumbo a Leseer, como será que nos hacia falta salir que estuvimos un poco olvidadizos y entre idas y vueltas en el barrio llegamos a Lesser y partimos a las 9 para YACONES. El pronostico nos indicaba lluvia, y todos pensamos de quién fue la brillante idea de salir este día cuando estaba para quedarse en la casa jaja (aclaro fue mía, pase toda la semana molestando para salir a este cerro, y lo logré!).

Empezamos el andar con la esperanza de que no llueva y que se despeje, a lo lejos se veía un poco despejado y unos rayitos de sol, y la verdad que el conoce este cerro sabe que su vista es increíble! y bueno como siempre entre risas y anécdotas de todo tipo, sobre todo porque me entere que mi amiga FER compro u mochila eterna en una "PESCADERIA". 

Llegamos a la cumbre a las 13.04 exactamente, gracias a nuestro guía de élite Marco felices con cálidos abrazos cumbreros (Fer Nati Alberto JavierAlejandro) y volvimos a la montaña que tanta falta nos hacia a todos, encontramos el relato de sil y jota, dejamos nuestro testimonio, y debo decir que no sabia como firmar, porque al final todo el mundo se contagio de alguien, y no sabia si poner Pau Nevora (siempre dicen quien es? jaja) o mi apodo de "Pichon" o "Paichon". 
Almorzamos sin lluvia por suerte, no pudimos ver mucho porque estábamos tapados por la neblina, así que habrá que regresar para ver esa vista sin nubes, una buena excusa ya tenemos. 
Emprendimos el regreso y nos cruzamos con MARCELINO, pan y vino que nos dijo q así no nos íbamos a olvidar de su nombre, vive en un rancho en el camino por la zona del costas, a quien iremos a visitar seguramente en la próxima salida al CERRO COSTAS.
Como siempre un placer volver a sentir la naturaleza, compartir buenos momentos con estos amigos montañeros, únicos en el mundo.
Y terminó con esta frase que surgió entre chiste chiste, pero que es sin lugar a duda hermoso,pero si uno esta perdido, al decirla va ganando tiempo para encontrar donde esta y que los demás no pierdan la calma jaja

"LA CUMBRE ESTA DENTRO NUESTRO"

Pau Nevora (Pichon)

sábado, 23 de abril de 2016

Relato Salida San Lorenzo

1° Ascenso – Curso de Adultos de “Iniciación al Montañismo” – Edición 2016 – Cerro San Lorenzo

Foto by: Ceci Soria

CERRO SAN LORENZO CON EL CURSO 
Luego de años de expectativas, estoy aquí el día de ascenso a la cumbre, una mezcla de ansiedad y emoción me llevan a estar exultante a cada mirada y la sonrisa se apodera de cada compañero que aparece, parece que no soy la única que está por experimentar este desafío…distinto a todo.
Al comenzar a subir junto a mi compañera Syl empezamos a deslumbrarnos por el paisaje y con cada paso es inevitable pensar en el cerro, que no sabemos si podremos ascender ni con qué nos vamos a encontrar.
Un paso a la vez, vamos viendo que esto no es tan fácil como se cree…hay vegetación, piedras, barro y ríos, toda una nueva experiencia, por las dudas le pido al cerro poder llegar. A poco de comenzar hacemos un alto para escuchar a Armando que nos da las indicaciones y para renovar oxígeno, ya comienzo a entender que se trata de algo más que caminar, pues todos los pensamientos que puedo ir teniendo se van yendo quedando solo la conexión con la naturaleza y la respiración que cada vez se hace más sonora…”debo seguir” es en lo que me concentro; a medida que avanzamos empiezo a sentir cada parte de mis piernas y al mismo tiempo una voz que me dice “una vueltita más”, es J a quién veo en lo alto como si nada y aunque pienso “no podes…”por otra parte sé que no puedo abandonar, no es justo! estoy ahí en medio de tanta belleza y el cansancio, es solo una cuestión de actitud, quiero creer.
Seguimos caminando entre piedras que cada vez las veo más gigantes y se me acerca Javi, por suerte empieza a hablarme “¿cómo te enteraste del curso?”, una simple pregunta hace que olvide por un momento la fatiga, por un segundo siento que ya llegamos, pero no….aún.
Estamos en un lugar abierto, verde y con animales, esto reconforta, a esta altura ya me siento feliz de haber empezado, entre risas y charlas veo hacia todos lados y somos muchos! Todos iguales en ese momento, expectantes y contentos. Luego de un poco de agua y un par de fotos seguimos…pero para mi asombro, al levantar la vista una nube parece que nos acercara al cielo, todo blanco y en silencio, empezamos a andar.
“Esperen! Conteo de nuevo” fila india y a gritar los números, en un momento aparece El Gringo diciendo “a partir de aquí nadie habla”…se me congeló el pensamiento “qué veremos? Qué pasará más adelante?”, comenzamos entonces.
Cuando empezamos ese tramo, no sabía si alegrarme o deprimirme, “esto era un desafío!” mientras cada vez el camino se vuelve más empinado la llovizna se siente y los pies se hunden en el barro, miro mis manos con las uñas pintadas y sin dudar para poder trepar empiezo a apoyarme en las rocas estrechas y los árboles que encontramos en la subida, no quiero parar pero siento que mis piernas cada vez son más chicas, el bastón me ayuda pero esto no se termina más…en eso otra vez J nos dice “cinco minutos más y llegamos al Abra”, gracias a Dios, para esas alturas, sus mentiritas blancas funcionan, pues sin pensarlo Sil Q. Syl, Maru y yo seguimos subiendo.
En un momento entre las nubes nos dicen que podemos parar, comer algo y hacer la “parada técnica”, Anni se convierte en lo mejor que nos pasó a nosotras las mujeres, nos acompañó a todas y con una dulzura que casi nos olvidamos que aún nos falta un poco más.
En unos segundos y sin esperarlo se abre el cielo y un paisaje incomparable se nos aparece, sacado de una película, es sublime, majestuoso y desafiante. A los pocos minutos nos vamos, ya con hambre partimos al último tramo, es menos difícil pienso…en eso aparecen las espinas, el silencio queda atrás y con muchas ganas de llegar sorteamos cada rama, ayudándonos entre unos y otros de pronto aparece “El Negro, Firulais” un perro y anfitrión de lujo que nos acompaña y salta a cada uno con pura ternura.
Unas vueltas y unas ramas, LLEGAMOS!!!!!! En el momento todos empezamos a mirar hacia todos lados y de pronto comenzaron los abrazos y los saludos, hicimos nuestra primer cumbre en San Lorenzo, la emoción es grandiosa dejamos atrás todo malestar, por un momento solo miramos a nuestro alrededor cada uno en su instante personal y profundo, reconociendo esa voz interior…que nos dice hasta donde pudimos llegar, pero el hambre apremia, una vez ubicados, empezamos a comer y la sensación que aparece es de una excursión de colegio, luego firmamos el testimonio y a sacarnos fotos, aparece la bandera de Ricky y hasta El Negro Firulais se suma a la toma. Lo hemos logrado, empieza la aventura….
Contentos y satisfechos, regresamos…la bajada se hace más fácil pero peligrosa, gracias a Marco, esta vez en vez de preocuparnos por el cansancio disfrutamos de todo lo que no vimos en la subida mientras nos ayudamos en las zonas resbaladizas, incluso llegamos a otro mirador y con atención oímos otra vez a El Gringo, estamos felices y se nota.
Volvemos a parar en la lagunilla y un grupo embanderado aparece entonando una canción, esto es fabuloso!
En el último tramo entre charlas y sonrisas cómplices aparece Pao que nos observa y nos aconseja para bajar sin problemas, ya casi en el final de la excursión solo pienso que si bien hay mucho esfuerzo físico, hay un tanto importante en la cabeza, en adaptarse, en pensar que se puede soñar en grande y lograrlo en grande con la alegría de llegar todos juntos.
Unas empanadas ricas nos esperan en la Quebrada pero me debo ir, con la alegría de saber que soy una más de ese grupo que con fatiga, cansancio y un poco sucios pudimos concretar nuestra primera cumbre.

CECI SORIA.-

miércoles, 20 de abril de 2016

Agradecimientos

La Comisión Directiva del CAM agradece a José Muñoz Granados como guía en el primer ascenso al Cerro San Lorenzo a quienes están realizando el Curso de Iniciación al Montañismo - Edición 2016, como así también a sus colaboradores Anni Zamorano, Gerardo Rafael Cabrera,Marco Aramayo, Javier Alejandro Ramirez y Armando Lara. Muy buen grupo, muy linda salida y......seguimos adelante.

C.D. CAM

lunes, 11 de abril de 2016

Editorial: Quewar 03/2016

CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA

Editorial: Quewar 03/2016.

“Estás Loco”, esa fue la respuesta que alguien le dio a Dardo Rocha cuando a fines del 2015 nos propuso Organizar con motivo de los 60 años del Club, un ascenso masivo al Quewar (el 6000 mts. más accesible desde nuestra ciudad), pero bueno, le dijimos, metele nomás.
Esta locura estaba acompañada de un invitación a todo los socios del Club, a Clubes locales, a Clubes de otras provincias y montañistas particulares y o aficionado/as a esta actividad.
Y comenzó a organizar la expedición, lo hizo todo prácticamente solo, apuntalado por Jorge López, armó la logística: transporte – hospedaje – viajó a Santa Rosa de los Pastos Grandes, habló con los referentes del lugar, contrató los burros para llevar la carga, vió lo de las carpas comedores, organizó los horarios, la cocina de apoyo, la vajilla, etc., etc.), fue el contacto con todos los montañistas que se sumaron a esta locura.
A todo esto le agregó, la parte solidaria para con los pobladores de Santa Rosa, consiguió donaciones de leche (era lo que le habían solicitado, por ser una carencia de la gente del lugar), le pidieron remedios (consiguió los remedios).
Llegó el día de la partida y sucedió algo fenomenal, se sumaron montañistas de Córdoba, La Rioja, Tucumán, Chaco, Catamarca, Jujuy y un hermano Boliviano, 34 en total, más los veinte socios del club. 54 montañistas juntos, para intentar la cumbre de un 6000 mts.
Gracias a los que hicieron las donaciones (Institución: "Aprendijuegos Di Summa” llevaron varias bolsas con una cantidad importante de donaciones), gracias a los que colaboraron con sus vehículos, gracias Jorge Lopez, gracias a los guías Carlo Clerici, Gaspar,Julio GB Leonardo A. Serafin Zerpa, Rick Flores (Jujuy) estos últimos cuatro afrontaron con una enorme responsabilidad la indisposición de Carlo.
Gracias a los pobladores de Santa Rosa de los Pastos Grandes.
Gracias a los socios del CAM.
Gracias a un colaborador permanente: Leonardo Ljungberg (Jujuy).
Un enorme agradecimiento a todos los montañistas de otra provincias que nos acompañaron, no observé en ninguno fastidio o frustración por no poder haber hecho cumbre, quizás el Quewar se asustó y nos escondió el agua, perdón amiga montaña, no era nuestra intención molestarte.
Gracias Juanito y Flavio, deben haber estado sentados en la cumbre acompañándonos, y cuidándonos en este ascenso.
Testimonio de un montañista visitante: “quien te sube 41 montañistas a un segundo campamento a los 5350 m s n m.
Finalmente decimos:
“Que bueno que es tener un amigo de la montaña, como Dardo Rocha “

La Comisión Directiva CAM

PARTICIPANTES:
1. SALTA: CAM – JANAJMAN – MACONEROS Mario L. Toti Villarroel – MONTAÑISTAS INDEPENDIENTES.
2. JUJUY: Jujuy Andino Club de Montaña – MONTAÑISTAS INDEPENDIENTES.
3. CORDOBA: ALTA GRACIA – Club Camag(Club de Actividades de Montaña de Alta Gracia)
(Gonza Roson, Victoria Giordana)*
4. TUCUMAN: MONTAÑISTAS INDEPENDIENTES.
5. CATAMARCA: Agrupacion de Montaña Calchaqui - Catamarca, Gustavo Zelarayán
6. BOLIVIA: MONTAÑISTA INDEPENDIENTES
7. IRLANDA: MONTAÑISTA ARGENTINA RADICADA EN IRLANDA DESDE HACE 15 AÑOS.
* Una cordobesa que se hace socia del club.


lunes, 21 de marzo de 2016

Colaboración para donaciones

Estimados Socios

Quienes formarán parte de la Expedición al Quewar les solicitamos colaboración en lo siguiente_:
- antibióticos
- antifebriles
- leche en polvo

Todo esto será para llevar como donación a la Escuela y al centro de Salud de Santa Rosa de los Pastos Grandes.

Por cualquier duda, comunicarse con:
- Dardo Rocha: 0387 4047888
- Jorge López: 0387 4826121

Gracias

Comisión Directiva del CAM.

sábado, 19 de marzo de 2016

Curso de Iniciación al Montañismo 2016

El dia 30 de Marzo a partir de las 20 hs, en el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM) dara comienzo el Curso de Iniciación al Montañismo.

El curso dura tres meses con clases todos los miércoles a partir de aproximadamente 20 hs hasta las 22 hs, hasta mediados de Julio que finalizamos con un alta montaña. Las salidas son fin de semana de por medio. 

Precios del curso:
  • Publico en general: $1200
  • Estudiantes (Universitarios, Terciarios, Secundario): $900

Para inscripciones los martes y jueves en nuestra sede en Martín Cornejo 479 - 1° Piso a partir de las 21 hs, o directamente el miércoles  30 en el MAAM.











Los esperamos!

Comisión Directiva.-
noticam@gmail.com

miércoles, 9 de marzo de 2016

Revista En Patagonia


(click sobre la imagen para ampliarla)
Estimados Socios: hemos recibido de la "Fundación Parques Nacionales", por intermedio del amigo montañista Marcelo Espejo el ejemplar de la Revista "En Patagonia", el cual se integra y enriquece nuestra biblioteca.

Gracias Marcelo Espejo!

martes, 8 de marzo de 2016

Acay Chico-Marzo-2016

Cuando comencé a conocer la geografía de esta fantástica provincia, un nombre quedó grabado en mi mente: El Acay. Es en el curso del CAM, que comienza a gestarse en mí, el sueño de llegar a su cumbre. Averiguando, como todos los que nos iniciamos en esta actividad, las distintas alturas de las montañas, aparece El Acay , con casi 6.000 mts de altura. Pensé…no es para mí!. Sin embargo , al ACAY CHICO, con una altura de poco más de 5.000 mts, me lo propuse como un objetivo para un mediano plazo.



El viernes, en una mañana lluviosa en Salta, emprendimos desde E.Rios y Sarmiento, el trayecto que nos conduciría hasta el pie del cerro.
Compartimos el auto con Marquitos y Gerardo, dos de los tantos amigazos, que conocí en el Club. En el otro auto iban Pufi, Nela, Hector y César. Previa parada en C. Quijano, para comprar algunas cosas que faltaban de Kiosco, y unas ricas facturas, seguimos viaje a través de la majestuosidad de la Quebrada del Toro. Siempre al pasar por Alfarcito, surge el recuerdo vivo de la obra del Padre Chifri, y ponderamos en una charla muy amena, todo lo que hizo por esta zona y su gente.

En Santa Rosa, una breve parada técnica; al ratito, ya estábamos en el rancho de Don Cruz, que brillaba por su ausencia. Acomodamos los autos, y después de bajar las mochilas, nos dirigimos caminando y muy entusiasmados, a lo que sería nuestro primer campamento.
A paso firme, y entre varias anécdotas de otras jornadas, cruzamos por primera vez la Vega, la cual nos acompañaría durante todo el camino hasta el Acay. Uno, en estos parajes, no tiene más que admirar la naturaleza : unas flores, muy bonitas, como naciendo de las piedras, amarillas y rojas, tan parecidas entre ellas, que en mi imaginación parece que evolucionaran de un color al otro.

Al rato Pufi, allá adelante, avanza casi corriendo como el correcaminos ,sonriente, sabiendo que los coyotes que vamos atrás, no lo alcanzaremos...Después de casi dos horas de marcha, llegamos al corral donde armamos las carpas. A la noche, se agregan Dardo y Jorge, que venían de San Antonio de los Cobres, de arreglar la logística para el próximo ascenso al Quewar. En un pequeño refugio de paredes de piedras y techo de pajas con tirantes de cardón, nos sentamos en círculo, mientras Dardo prende un sol de noche de campamento. Hasta que se cocinaran los fideos, un par de sándwiches, que habían quedado del mediodía, circulaban, uno en sentido horario, y otro en sentido contrario al de reloj, haciendo cada uno, un bocado; en un acto solidario y de compañerismo muy agradable.
El sábado a la mañana y después de desarmar las carpas, nos encaminamos, hasta lo que sería nuestro segundo campamento. Al fondo, el Acay Chico, parece abrazarse al Navajas y La Blanca. Cruzamos la Vega, con su agua cristalina y fresca , que baja serpenteante, una, dos y… cien veces; la acompaña una verde turba con margaritas blancas y amarillas, más chicas que las habituales pero no menos lindas. La opinión de Dardo prevalece para elegir el lugar de acampe. Ahora tengo tan cerca al Acay Chico, que parece que estoy tocando su cumbre.


Se nos agregan Gaspar y Florencia. La tarde fría y de neblina nos invita a descansar en las carpas.
Después de una noche helada, en donde la escarcha lo cubre todo, comenzamos nuestro último esfuerzo. Salimos temprano, todavía con linternas, todos encolumnados detrás de Marcos, nuestro guía. A medida que avanzamos cada paso se siente más cansado que el anterior. El ascenso se torna complicado por las sueltas piedras desparramadas por todos lados. Gaspar y Florencia, se adelantan, van mostrando el camino menos dificultoso. Comencé a sentir los efectos de la altura. A Nela le pasa otro tanto y después de una reunión grupal, decidimos que esa sería nuestra cumbre. Estábamos a 5.000 mts . Las fotos, los abrazos emotivos y el Acay mirándome de arriba, como invitándome a un próximo intento.

Gaspar, Florencia, y Pufi que subió por otro lado, llegaron a la cumbre.
El descenso por el Sayar, una experiencia inédita, me cobra muchos porrazos. Los que quedaron en el campamento, solícitamente, ya habían desarmado las carpas y preparado todo para el regreso. Largo camino hacia los autos, con la alegría y el peso de las mochilas a cuestas y la generosidad de todos por alivianarla.

El Acay Chico siempre estará en ese mismo lugar, seguramente en el tiempo intentaré esos últimos metros. Pero esta travesía será para mi inigualable, por la amabilidad y cordialidad de todos los que me acompañaron.

Omar Rija


martes, 1 de marzo de 2016

Mi Bautismo en Alta Montaña - Cerro Malcante (5.110 m.s.n.m.)

Nuestra salida se armó de un momento a otro, como nos gusta hacerlo, y generalmente esas sin tanta anticipación son las que mejor salen. Como siempre, el día previo el ritual de las compras y la preparación de la mochila, en donde siempre “entra algo más”. El grupo estaba conformado por Jota, Marquito (el guía de lujo), Nati, Alberto y yo.
El Sábado 06/02vLos chicos se encontraron en la estación de servicio a las 09.15 para alistar los autos, y estaban ansiosos, yo me sumé tipo 10, ya en la ruta que nos llevaría a Tonco. Paramos en el super Florencia, a comprar agua y gaseosas…. Y de yapa un par de lanzanieves (pedido de Jota para la cumbre y en honor a su cumpleaños Nº30).
En medio de la ruta, Nati y Albert propusieron que fuéramos a Cachi a almorzar algo calentito, y haciendo causa común, almorzamos, pastas y bife con papas. De ahí directo al rancho de la familia Quispe, en donde después de pedir permiso armamos campamento. No faltó la constante compañía de los perros del lugar, a uno d elso cuales BAutizaro Mickael, con quien el tío Marquito no terminó simpatizar. Mucho no recuerdo de ese primer día… jajajjaj pero la idea era aclimatar el Sábado y el Domingo para iniciar ascenso el Lunes.
El Domingo a la mañana, después de desayunar, fuimos a caminar para ascender un poquito, tomamos algunas fotos, y regresamos al campamento a almorzar. Estuvimos atentos al clima, aparentemente iba a llover….. y así fue, nos armamos flor de picadita y nos metimos a la carpa porque se cayó el cielo de repente. Nada más lindo que ese momento, entre chistes, risas, Mickael que quería entrar como fuera y Marquito luchando con el cierre para que no lo haga jajajajaj.

Tipo 20 hs nos fuimos a preparar las mochilas de ataque para el día siguiente, a medida que va pasando el tiempo haciendo montaña, uno se empieza a dar cuenta de que nunca está de más una u otra cosa, pero también, de qué si no debe llevarse, y como somos las mujeres, las mochilas siempre llevan “eso” que no puede faltar. Creo que después de preparar todo, me acosté sin cenar, la picada había sido suficiente y quise variar algunos hábitos con respecto a la vez anterior de intento al Malcante. Esta era la revancha, quería hacer flamear la bandera del CAM en la cumbre, quería el abrazo cumbrero con este grupo especialmente armado para la ocasión, y quería por fin mi Bautismo en Alta Montaña que se venía postergando. El tiempo de aclimatación fue ideal. Nos dormimos con un poco de lluvia aún, poniendo los despertadores a las 04.30 y deseando que el cielo se limpiara.

Lunes 04.30, remolonear un poquito porque ya estaba todo listo, desayuno en la carpa, saludos de Cumpleaños para Jota, y todos al auto para acercarse a la base del Malcante. Llegamos tipo 06.00 y aún estaba oscuro asi que aguardamos hasta que aclarara un poco, iniciando al subida a las 06.30 hs. Marquito fue el guía en esta oportunidad, detrás iban Naty, Alberto y Jota y yo cerrando el grupo. En el primer tramo, íbamos sin prisa pero sin pausa, y nos sirvió para avanzar bastante. Un poco más adelante la altura se empezó a sentir, así que las paradas fueron cada vez más seguidas, pero me sentía tranquila de no tener ningún tipo de malestar. Así que cambiando el aire y retomando el paso. Todos sabemos que a esa altura, cada paso cuenta, eso me dijeron y ahora entendí de qué se trataba. A lo lejos, vimos dos personas que estaban ascendiendo también, más tarde, ya casi llegando al filo se unieron a nosotros para pedir algo de abrigo, coca y algo para las nauseas. El clima acompaño de manera espectacular, de a momentos nos sacábamos los gorros y camperas, para luego volver a ponerlos; cada parada permitía disfrutar el paisaje, con esos colores que la puna nos tiene acostumbrados. A medida que subíamos, el Cachi se alzaba imponente, con algo de su blancura. El paso zigzagueante seguía, y festejamos el haber superado mi marca de la vez anterior (4830) , como así también cuando por fin llegamos a los 5000 (según jota, ahora me había convertido en ALTA MONTAÑISTA, algo que me causó mucha gracia. El cansancio se hacía sentir, como así también un leve dolor de cabeza, pero nada que impidiera continuar. Por fín llegamos al filo!!!!! Desde ahí todo debía ser más fácil, eso decían….. veníamos genial de tiempo, así que paramos a descansar. Continuamos y por fín pude ver las antenas…..(son 6 )restos de baterías, pero eso no opaca la belleza de la altura. Llegamos a la ansiada cumbre a las 13.30 hs, los 5, felices, repartiendo besos, abrazos y felicitaciones. Después de las fotos obligadas, recogimos testimonio y escribimos el nuestro, y nos pusimos a jugar con el lanzanieves, inclusive con las dos personas que se sumaron a la cumbre. Habremos estado en al cumbre un poco más de media hora, comimos muy poco e iniciamos felices el descenso, por una parte en donde hay acarreo, lo cuál lo hizo más corto y divertido. Volvimos a desarmar campamento y emprendimos el regreso a Salta, cansados pero con el corazón y el alma desbordando alegría.

Es difícil poner en palabras lo que se experimenta en altura, ya sea por las sensaciones en donde los sentidos se ven agudizados, ya sea por la elección del grupo que nos acompaña, ya sea pro esos diálogos internos que nos obligan a escucharnos en algún momento.

Agradezco el “o todos o ninguno” de Nati Miguez, agradezco la paciencia y la palabra amable de Marco Aramayo, agradezco los chistes de Alberto Venecia que hacen más agradable la caminata, y agradezco la compañía, el aliento, la mano, y el ir a mi lado paso a paso de mi compañero de cordada José Muñoz Granados.
Parafraseando un segmento de la película que más me marcó, cierro este, mi primer relato de alta montaña:

“LO IMPORTANTE NO ES NECESARIAMENTE SER FUERTE, SINO SENTIRSE FUERTE PARA MEDIRSE A UNO MISMO, AL MENOS UNA VEZ, PARA ENCONTRARSE EN LAS CONDICIONES MÁS PRIMITIVAS Y ENFRENTAR LA CEGUERA Y LA SORDERA A SOLAS, SIN NADA QUE TE AYUDE, SALVO LAS PIERNAS, EL CORAZÓN Y LA PROPIA CABEZA.” (INTO THE WILD, 2007)


Silvina Di Summa


lunes, 29 de febrero de 2016

Ascenso al SALADILLO

Integrantes:
 

Belén Astudillo (Janajman)
Armando Avendaño (CAM)
Julio García (CAM)
Gaspar Jaime (CAM)
Inés Medina (CAM)
Alejandro Tais (CAM)
Flor Wayar (Janajman)

Altura: 5.350 msnm

Los que me conocen sabrán que no soy de repetir montañas. Sin embargo, tengo que reconocer el Saladillo es especial en el sentido que fue mi primer alta montaña y además le agregué un ingrediente especial: Sin aclimatar.
El día domingo 28/02/2016 a las 4 am salimos de Salta Flor Wayar, Armando Avendaño y yo. Mientras que en San Antonio de los cobres habían pasado la noche Julio García, Belén Astillo, Alejandro Tais e Inés Medina. Nos encontramos en el cruce de la ruta 40 y la 51 a las 7 am. A las 08:30 AM aproximadamente comenzamos el ascenso, nos tocó un día hermoso, salvo algunas nubes sobre el Acay. Pasando la antena (mas o menos) Armando decidió volverse. Posteriormente Ale e Inés se quedaron cerca del mismo lugar donde Armando pegó la vuelta. El resto seguimos, finalmente hicimos cumbre a las 13:18, lo que más me sorprendió es que no encontré otro testimonio que el que habíamos dejado con Orlando Valdés en el año 2014, día en que fue mi bautismo de alta montaña. Como tenía que ser festejo en Quijano y todos a dormir a casa felices.
Si saqué alguna conclusión fue que este cerro es punoso, se aclimate o no.
Francisco Gaspar Jaime

jueves, 25 de febrero de 2016

Cuotas membresia C.A.M.

Estimados Socios
Nuevos valores de la cuota societaria (a partir del 01/03/2016).
- Cuota mensual: $ 100
- Inscripción: $ 200
- Grupo Familiar (más de 3 personas): $ 200

La Comisión Directiva del CAM

miércoles, 3 de febrero de 2016

60° Aniversario del CAM

03 de Febrero....una fecha sumamente importante para el Cam Salta
Corría el año 1956 y un grupo de personas y pioneros en la actividad en la montaña gestaron esta bella, importante y trascendental idea de unirse teniendo en común una serie de objetivos, todos vinculados y teniendo como eje el contacto con la naturaleza.
De esta manera los señores Farah Siré Salim, Ernesto Mondada, Ramón Horacio Cortez, Miguel Angel Salom, Rubén Fortuny, Pablo Félix García, A. P. F. Madeo y José Fadel, formaron de esta manera el primer club de montaña en esta provincia y que diálogos mediante dieron en llamar "Club Amigos de la Montaña".
A partir de allí, este Club generó una gran cantidad de acciones, no sólo los ascensos a la montaña, sino también actividades de formación, de colaboración en los lugares adonde se llegó, de preparación y colaboración con los diversos estamentos .
De la misma manera, formaron parte de este Club muchísimas personas que, recibiendo la impronta del CAM trasladan sus valores a la sociedad.
Por ello, no es menor el acto fundacional. No solamente se fundó un club de montaña. Se fundó un club, donde mediante el ejercicio y la práctica montañera, se formaron personas con sentido pleno de reconocimiento de los valores de la naturaleza. De allí este impacto social que posee nuestro Club.
Hoy nos toca a todos nosotros formar parte de sus filas y festejar este 60° Aniversario de la fundación del Club. Lo que hicieron aquellas personas en 1956 sigue teniendo valor por la importancia que lleva en sí misma el haber dado origen al primer club de montañismo de Salta. Hoy, nos toca a nosotros continuar con esa acción.

A los fundadores, a quienes pasaron por las filas del CAM, a quienes estamos hoy........¡¡¡¡¡FELIZ 60° ANIVERSARIO!!!!!

Comisión Directiva del CAM