Cumbre Cerro Gólgota – 14/05/2017 – Curso Iniciación al Montañismo – 26° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


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martes, 7 de agosto de 2007

Cumbre Torreón de la Cuesta -Actualizado 11-08-07



Para ver una foto grande con los chicos en la cumbre hagan click --> AQUÍ <-- y en breve les prometo que pongo un par de videos. .

NUEVO:
Video del grupo haciendo cumbre en el torreón (no es una filmación de discovery channel, pero ta´ lindo) para verlo hagan click ---> AQUÍ <---
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Marcelo Rodríguez.-


Queridos compañeros del CAM

Siendo las 6.30 a.m. del día domingo 5 de Agosto de 2007, primer día del Montañista para algunos, y uno más para otros, nos encontramos en la Terminal de ómnibus Luciana, Armando, Pato, Marcelo R., Sonia y yo dispuestos a enfrentar un nuevo desafío y como haciendo honor al día. Esta vez el Torreón nos estaba esperando. En el parador el Maray ó las Margaritas nos encontramos con Ale, Mirta, Rocío, Daniela y Willy, que habían ido en auto, para completar el grupo de once de esta expedición. Me gustaría poder relatar algo del trayecto Terminal Salta – parador el Maray pero la verdad es que me dormí todo (para variar…) como podrán dar fe de ello Armando y Luciana!!!

Emprendimos la partida como a las 10 a.m., siguiendo a Armando que era el guía. El azul del firmamento era realmente increíble, ni una sola nube alrededor, y el sol brillaba intensamente, tanto que hubiera parecido que el invierno quedó atrás. Más de uno no tardamos en descubrir que habíamos ido demasiado abrigados…!! Después del primer zig – zag con un poco de pendiente llegamos a un arbolito que se divisaba desde la ruta. La cumbre del Torreón se podía ver tranquilamente y eso imprimía más emoción a la caminata, por otro lado la sensación de quedarse en silencio y escuchar hablar al viento era alucinante e impagable!!!! Parecía que el resto del camino no iba a presentar mayores inconvenientes. Y en realidad así fue hasta la famosa aguada donde nos tomamos un breve descanso, o al menos el suficiente como para comprobar estando a la sombra de aquel roquerío que el invierno aún no se había marchado!!!

Desde allí tuvimos que encarar una pendiente mayúscula, de la cual Armando ya nos había advertido pero también “tranquilizado”, al asegurarnos que no sería problema pues había un “alambradito” bordeándola…Pues déjenme decirles, amigos míos, que de no ser por el tal “alambradito” más de uno no hubiéramos llegado, pues era dar un paso y resbalar dos!!!...Así fue que la trepada fue terrorífica, pero todos logramos superarla y llegamos arriba creyendo que lo más difícil y escabroso de la jornada ya había pasado.

Ya faltaba menos, (como siempre…) y ahora el único cuidado que había que tener era lo resbaloso del sendero, por la maleza que era bastante…y eso que estaba seca!!! Al seguir trepando llegamos hasta un desfiladero y no tardamos en comprender que un nuevo desafío se presentaba: uno por uno fuimos subiendo por una roca ayudados por el mismísimo Armandito que nos daba seguro, y por una famosa “cuerdita” (que Armando llevó “sólo por las dudas”…al menos eso había dicho abajo!!!). Pero aún quedaba algo más porque había que subir por una suerte de cueva, haciendo pie en la “cuerdita” y tomando impulso para poder alcanzar la mano de “la Lu”, que estaba más arriba, para darnos una mano (valga la redundancia). Gracias amiga!!!

Continuamos camino hacia la cumbre peleándole a la trepada y a la pendiente, convencidos ahora sí de que lo más difícil quedaba atrás en el camino. Al llegar al filo el paisaje era enceguecedor!!!! Allí, ante semejante espectáculo paisajístico, hicimos un alto y decidimos dejar nuestras mochilas para seguir a la cumbre, que se levantaba imponente frente a nosotros. Cuatro de nosotros consideraron que era más prudente para ellos quedarse en ese punto del camino. El resto seguimos hacia la cumbre, al principio siguiendo un sendero. El viento a esa altura era algo intenso, aunque no tanto como el que tuvimos que sufrir en el cerro Negro. Luego de una importante trepada y cuando ya creíamos que estábamos, el Torreón nos presentaba nuevos desafíos: el primero de ellos era un angosto puente de roca, con menudo precipicio abajo. Debo decir que en ese momento sentí que ese era mi límite y que ese sitio iba a ser mi cumbre para mí!!! Pero mis compañeros no perdieron su fe en mí y no dudaron en animarme y tenían razón (Gracias mil amigos por confiar en mí!!!!). Con la ayuda de Armando y de “la Dani” superé mi propio límite…Como si todo hubiera sido poco aún quedaba algo más: caminar unos 2 m de sendero angostísimo con precipicio al borde!!!… si había que pasar besando la pared de roca!!!! …y ni pensar de mirar hacia abajo!!!. Esta vez Armando y Marcelo fueron los que nos tendieron una mano. Después de subir y bajar por un par de grandes rocas, llegamos a la cumbre. Eran las 15 hs. Fueron una emoción y una felicidad inmensas, imagínense: tanto así para estar en el primer plano de la foto!!! (los que me conocen un poco más saben que no me agrada salir en las fotografías… se ve que hacer cumbre puede ser mejor que cualquier terapia, jijijiji). En eso estábamos cuando de repente dos cóndores salieron a darnos la bienvenida, como en una brutal danza del viento que nos dejo boquiabiertos!!! Que sensación de libertad, de pequeñez y de grandeza…todo al mismo tiempo!!! Si daban ganitas de quedarse allí pero urgía descender pues ya estábamos algo jugados con el tiempo. El descenso fue más rápido de lo que pude imaginar. Después de reunirnos con el resto del grupo comimos algo e iniciamos la bajada. Tratamos de meterle pata pero la bajada se hacía dura tanto por la pendiente como por la piedra suelta y lo resbaloso de la maleza…Luego de superar la bajada por la cueva y la roca con la “cuerdita” tocó descender por el “alambradito”, para finalmente llegar a la aguada desde donde pudimos apurar un poco más el paso ya que el camino lo permitía.

A pesar de la inmensa emoción por los logros alcanzados, todavía debimos enfrentar algo más…pues arribamos al parador a las 18.30 y el último colectivo hacia la ciudad había pasado a las 18.00 más que en punto!!! El siguiente servicio pasaría a las 11 a.m. del día siguiente…Había que buscar una solución pues había sólo un auto y éramos once!!!! Para colmo de males en aquel sitio no había señal de celular…ni cómo avisar, ni cómo pedir ayuda…Sin embargo no perdimos la calma, y después de varios intentos fracasados haciendo dedo, (y lo que pasa que imaginarán que la traza que teníamos no inspiraría buena confianza, no?…) se decidió que Ale, Mirta, Rocío, Daniela y Luciana partieran. En cuanto tuvieran señal llamarían al hermano de Marcelo R. o a alguien más para que nos fuera a buscar…

Los que nos quedamos no perdimos las esperanzas y seguimos intentando que alguien nos llevara…hasta que un alma caritativa se apiadó de nosotros. Claro, ese no fue un viaje en primera clase precisamente, pero la sola compañía de mis camaradas de travesía fue suficiente para garantizar un buen y divertido viaje de regreso, (tanto así que no dormí nada!!!!)… Además sirvió para que se me encomendara la honorable tarea de escribir el presente relato…Espero que lo hayan disfrutado!!!!

Así es como todos regresamos a casa, sanos y salvos, (y el mismo día….!!!). Nuevamente Gracias a mis diez compañeros de esta salida por la jornada compartida, por su camaradería, la armonía de grupo y su fe inagotable del uno en el otro!!! Quiero aprovechar también la oportunidad de AGRADECER a todos y cada uno de los integrantes del CAM, y al resto de mis compañeros del curso 2007, por darme la oportunidad de compartir cada experiencia. Llevaré cada imagen, cada sonido, cada cumbre, cada montaña, aquí…en mi corazón para siempre!!!!


Lili Alvarez.-

1 comentario :

Menisquito dijo...

Muy lindo relato Lili y emotivo a la vez. Que picante la ruta elegida para subir ese cerrito.
Saludos.

Menisquito.