Cumbre Cerro Gólgota – 14/05/2017 – Curso Iniciación al Montañismo – 26° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


"Lo Mejor para el Compañero"

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lunes, 10 de noviembre de 2008

Cerro Nuevo

Intento al cerro que no supimos el nombre

Saludos a toda la gran familia del CAM. Hacía algún tiempo que no redactaba una salida, ahora me tocó, y el título es porque preguntamos a todo mundo y las dos respuestas fueron “no se” (casi todas las contestaciones) y “ese cerro se llama cerro” (una réplica). Así que armados con mapas del Google, un GPS y varias fotos desde la cumbre del Torreón de la Cuesta del Obispo, salimos el domingo 9 de noviembre a las 5:30 AM Dardo, “Chuña”, Maxi, y quien escribe. A las 7:30 ya estábamos pidiendo los permisos pertinentes en el parador de Las Margaritas (2300 m) y en una construcción enfrente, al pie del “cerro que se llama cerro”. Comenzamos la trepada en una huerta de manzanas que apenas se ve floreando, con la vista del Torreón tapada por las nubes. Sin embargo, la emoción de enfrentar a un cerro que nadie nos dijo que hubiera sido visitado antes por compañeros del CAM nos daba ánimos para intentarlo. La senda nos condujo rápidamente al borde de una quebrada, hasta sobrepasarla a las 8:15. Aprovechamos para abrigarnos, el viento soplaba más fuerte y al mismo tiempo las nubes se abrían para darnos un panorama parcial de la vista del Torreón. A las 9:00 alcanzamos otra quebrada y no encontramos ninguna senda así que trepamos por las rocas de la hondonada, que sin tener una inclinación peligrosa (a 4 patas era sencillo subir) le añadió emoción a la mañana. Allí empezamos a ver indicios de lo que nos habían mencionado en Las Margaritas: había una mina de cobre abandonada (“hasta arriba, en la punta” dijeron) y un camino perfecto para una 4x4 que sube desde la Cuesta del Obispo (esto se ve desde el Torreón). Los indicios a que me refiero no son otros sino rocas con mineral de cobre, un óxido tal vez, que salpican las piedras de la quebrada. También hallamos el primero de muchos restos de bichos, seguramente devorados por los cóndores. De tal modo que aprovechamos y Dardo sacó fotos con la parte de la osamenta del bicho cuadrúpedo macho varón masculino que nos correspondía sostener en la frente. A las 10:00 se nos terminó el camino por la quebrada –no debo omitir que no había llovido la víspera, todo se encontraba seco- y después de alcanzar la ladera oeste del cerro descansamos unos minutos. Al continuar divisamos debajo de nuestra posición a la mina abandonada, el camino que sube desde la Cuesta del Obispo y decidimos bajar por allí en su momento. Hay un alambrado que es bordeado por las sendas y subimos siguiéndolo. El frío arreciaba, y terminamos por sacar los guantes, cuellos, chulos y casi todo lo que teníamos en las mochilas para abrigarnos. En este momento la visibilidad era de apenas unos 20 metros, avanzábamos muy juntos, y el GPS de Dardo –donde había cargado el mapa con las cotas de altura- nos indicaba por donde continuar. De vez en cuando las nubes se abrían y nos dejaban ver una antecumbre detrás de la otra, solo para que al llegar a la presunta cumbre el GPS nos continuara diciendo que había algo más alto mas adelante. A la 1 PM la lluvia se desató y con el cansancio, hambre y frío decidimos bajar inmediatamente. El GPS marcaba 3650 m y la cumbre solamente a 3750 m, la alcanzamos a ver en unos pocos momentos que permitieron las nubes, y bajamos empapándonos por el mismo camino de subida. Con mucho cuidado para no errar los pasos, y siempre por las sendas que están bien marcadas, seguimos descendiendo con el objetivo de hallar la mina abandonada y el camino, lo cual alcanzamos una hora mas tarde. La lluvia fue amainando de a poco, regresando a veces y al estar en la mina ya no llovía. Examinamos los restos, y muy contentos por estar en el viejo camino –lo cual nos daba la confianza de bajar con seguridad de la montaña- descendimos entre bromas y deseos de un caldo caliente de gallina en Las Margaritas y unos mates cocidos con bollos caseros –deseos frustrados, ¡ja!- A las 3 seguíamos bajando y cortando ruta gracias a la senda abierta entre las sinuosidades del viejo camino. Al final, a las 4, vimos descender una buena cantidad de motos por la Cuesta del Obispo, seguramente por algún evento en Cachi. A las 4:30 llegamos a Las Margaritas, la sustitución de nuestro anhelado caldo de gallina fueron un rico café y empanadas. Nos despojamos de mucha ropa mojada para intentar que se escurriera un poco antes de emprender el regreso a Salta. Primera vez que intentamos alcanzar la cumbre de un cerro sin indicaciones de algún amigo que lo hubiera hecho antes. Primera vez que nos mojamos hasta los huesos en un cerro. Primera vez que nos dicen que “ese cerro se llama cerro”. Después de la salida al Macón – ¡que deseamos mucha suerte a todos los que van!- intentaremos de nuevo este cerro del cual no supimos el nombre, pero que queda frente al Torreón de la Cuesta del Obispo.

Román Luna Anaya.-

Algunos datos:
Ubicación: Ruta 33, al pie de la Cuesta del Obispo, frente al Torreón de la Cuesta
Campamentos: No
Altura: 3750 m (a confirmar)
Desnivel desde Las Margaritas: 1450 m
Agua: llevar (hay agua pero contaminada con cobre)
Dificultad técnica: ninguna
Otros: Hay una mina abandonada, con lo cual hay dos rutas para su ascenso o descenso (una desde el parador de Las Margaritas, y otro desde un camino que empieza en la Cuesta del Obispo, bueno para una camioneta 4x4).



Los muchachos se mandaron a explorar cerro nuevo y les fue de 10, así que en breve las fotos y los relatos. (noticam)

Los integrantes El chuña ,Maxi "Danonino",Roman y yo., no pudimos averiguar su nombre con los lugareño, Roman te pasa el relato, fue un experiencia muy interesante. Saludos.

Dardo


Fotos de Dardo!

3 comentarios :

Luis M dijo...

Roman: La zona donde estuvieron, de antiguas labores mineras, se conocen como mina "Custodio" (la mas grande) y otras dos pequeñas "Salamanca" y "San Martin" trabajadas en las decadas de los 60-70. Mas arriba nace una quebrada que la conocen como "Arveja" y en la zona alta hay algunos petroglifos entre grandes bloques.
Los felicidades por explorar nuevos lugares.
Luis M

Anónimo dijo...

¡Luis, que bueno que nos das la información! Planeamos regresar en breve, con mejor tiempo, y buscaremos para fotografiar los petroglifos, nos vemos!

Román

Dardo dijo...

Gracias Luis , si tenes mas info de la zona y nos la podes acercar ,te lo vamos a agradecer mucho.. como dijo Roman vamos a regresar.