09/07 - Cerro Negro: Bautismo de Alta Montaña – Curso2016 / 25° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


"Lo Mejor para el Compañero"

Dirección de Email: noticam@gmail.com





jueves, 23 de diciembre de 2010

Saludos de Fin de Año!

Estimados amigos montañistas: Estamos llegando a fin de año y es bueno mirar para atras y ver el camino recorrido, agradecer a las personas que nos ayudaron durante el trayecto y sobretodo agradecer el estar sanos y en alguna forma ser felices, realizando una actividad que nos gusta, compartiendo con buenos amigos, conociendo lugares hermosos y gente que en muchos casos vive la vida en forma diferente.
Este año fue un buen año para el CAM, muchos logros importantes, en los primeros meses, cumbre en el Aconcagua, como siempre desde hace 9 años se cumplio la promesa de visitar a nuestros amigos de Corral de Piedra y al amigo Flavio en el Abra, luego el año fue transcurriendo entre los cursos que nos dejaron nuevos amigos y con ellos diversas cumbres se lograron, y casi terminando noviembre se toca la Cumbre del Llullaillaco, que alegría para todos, pues hacia mucho tiempo que esta era un sueño para el CAM. Y como broche de oro nuestro amigo Armando Lara recibe una Premio Especial de manos de la Secretaria de Deportes por su rescate en el cerro Pirámides.
Solo para terminar quiero agradecer al grupo de gente que me acompaña en la CD, Mery, Helena, Tury, Armando, Sebastian, Pantera, Carlo, Gringo, Dardo, Rafael y Pufi. A Marcelo y Patricia que manejan el Noti y al grupo de la Reserva Guillermo, Jorge, Luis Marmol y Klauss, cada uno de una u otra manera llevan el Club adelante, su aporte es tan valioso que sin él muchas veces no podriamos seguir adelante. A todos ellos un fuerte abrazo y un agradecimiento especial.
Para la gran familia que hoy compone el CAM, que todos los deseos se cumplan, que la alegria siga siendo parte importante de nuestras vidas, y que podamos seguir caminando juntos en los años venideros. Un abrazo montañes inmenso y FELICES FIESTAS.

Graciela Isasmendi
Presidente C.A.M.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Distinción para un compañero, Armandito!

Estimados Montañistas: El jueves pasado nuestro querido amigo y compañero de montaña Armando Lara recibio de parte de la Secretaria de Deportes de la Provincia y el Círculo de Periodista un Premio Especial por su VALENTIA Y COMPAÑERISMO EN EL RESCATE DE MONTAÑISTAS. FELICITACIONES a nuestro amigo de todo el CAM, ya que hizo realidad nuestro lema LO MEJOR PARA EL COMPAÑERO¡¡¡¡¡ un abrazo montañés.

Graciela

martes, 21 de diciembre de 2010

jueves, 16 de diciembre de 2010

Trekking Navideño


TREKKING NAVIDEÑO:

SOLIDARIDAD EN UN MARCO DE AVENTURA

Invitamos a todas las personas mayores de 13 años, especialmente a adolescentes, jóvenes y padres que quieran participar del Trekking de Aventura Navideño, a realizarse el domingo 19 de diciembre en las Lagunillas de Potrero de Uriburu . Se partirá a las 8:30 de la mañana, en camioneta, desde la plaza Las Costas.
La actividad consiste en una caminata de dos horas, aproximadamente, hasta el puesto de Don Cleto Vilte, de 80 años, a más de 2000 metros de altura, en un paraje impactante. Allí festejaremos la Navidad junto a otros vecinos que habitan los cerros, especialmente convocados para esta ocasión ya que, por razones de lejanía geográfica, no pueden pasar las Fiestas con sus familiares.
Es un evento dirigido a jóvenes y es una alternativa diferente para que puedan divertirse en forma sana, de día, en un espacio en el que podrán desplegar los valores propios de la juventud, tales como la fortaleza y el entusiasmo, así como ejercitar otros valores que son parte del deporte y de las acciones solidarias.
El objetivo es disfrutar de la actividad física, del paisaje y de la compañía de los habitantes de los cerros –que viven de manera simple, lejos del consumismo-, y que, mediante esta caminata, puedan comprender el sentido del esfuerzo y reforzar su autoestima. Es una propuesta inversa a la de “la noche”, los “boliches”, y el alcohol. A su vez, las personas mayores que viven en la soledad de los cerros, podrán disfrutar de la alegre compañía de los más jóvenes.
Además de un viaje y momentos compartidos, habrá sorpresas: reconocimiento a los valores destacados, que no serán revelados hasta el final. Aquellos participantes que se destaquen por gestos sobresalientes recibirán un premio.
La organización está a cargo de “Lola Salud: Sentido, Deporte y Aventura”, y “Le Sommet” equipos deportivos junto a profesionales que se sumaron al proyecto: médicos, periodistas, profesores, diseñadores, montañistas, así como varias empresas importantes del medio, que son sponsors oficiales.

Informes e inscripción:

“le sommet” 20 de febrero 430 tel:4225121
info@lolasalud.com.ar - www.lolasalud.com.ar

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cena 2010

Estimados Amigos:
El martes 7 se realizó la Cena de Fin de Año del CAM, con entrega de Certificados a los dos cursos Grandes y Niños, además Menciones Especiales a nuestros amigos que trabajan en la Reserva Helen, Klaus, Guillermo y Jorge Carracedo y el Montañista del Año Armando Lara. La realización del Premio fue sonada por nuestro amigo el platero Juan Olmos. Luego canto para nosotros Marisa Marino, espectacular y a continuación la Pato Moreno con su última actuación tambien se jubila de actriz, juaaaa. Luego postres exquisitos realizados por Victoria Rainero y al final baile. Una noche para disfrutar entre amigos, festejar los logros del CAM que fueron muchos, para alegría de todos se corono la Cumbre del Llullaillaco¡¡¡¡¡¡¡ Una noche hermosa para festejat tantas cosas pero sobre todo la AMISTAD, EL COMPAÑERISMO Y LA VIDA¡¡¡¡¡¡¡¡ Un abrazo montañes

Graciela






martes, 7 de diciembre de 2010

Llullaillaco 2010

Cumbre en el Volcán Sagrado Llullaillaco 6737 m.s.m – Salta

Tata Inti , Mama Pacha , hermano Huaira , hermano Llulla gracias por dejarnos subir a la cumbre sagrada , con estas palabras me despedí en la base del místico volcán , antes de partir para encontrarme con familiares ,amigos que nos esperaban y que estuvieron presente con nosotros en esta inolvidable experiencia.
En lo personal y se que mucho lo saben, es un Volcán que me sedujo siempre mucho mas que el imponente Aconcagua. En principio tenia la idea de organizar para el año próximo, pero gracias circunstancias y a Carlo se adelanto la fecha para noviembre.
El grupo de quedo formado por Mariano Alonso (LP) ,Mauro Schimiedt (LP) , Gustavo Ferri (LP), Pablo Vaca (Bs. As), Gustavo Kusminsky (Bs. As), Gerardo Wilches(Bs.As), Jose Luis(Bs.As), Carlo Clerici ,Turi Arqued , Alejandro Díaz Patrón, Armando Lara y yo.
El primer contacto con los integrantes que no conocía fue del tipo gastronomico , bastante ameno, acompañado por empanadas . El día de la partida había llegado sábado 20 de noviembre, luego de una importante logística preparada por Carlo, con una pequeña colaboración de mi parte en el rubro compra de alimentos. Partimos el días sábado rumbo a San Antonio de los cobres, donde nos encontramos con Gustavo K el “Doc” y Pablo.
Mi primera intención era relatar lo sucedido día por día con info. de tiempos, distancias, alturas etc ,etc ,pero prefiero que los que necesite esa info , juntarme y brindárselas, tengo muchos datos que seria muy tedioso escribirlos en esta ocasión.. Hay muchas anécdotas para contar, desde discusiones filosóficas , pasando por grandes preocupaciones del orden medicinal sobre el posible origen del cáncer de garganta que con solvencia el Doc Gustavo aclaro para tranquilidad de espíritu de muchos de los presentes o la tristeza de ver esa inmensa obra de ingeniería que es el ferrocarril , con sus estaciones como CAIPE por la que pasamos totalmente abandonada mostrado épocas de trabajo y esfuerzo de mucha gente sin ser productivo por decisiones políticas o vaya uno a saber por que.
En Tolar Grande se sumo Lorenzo el guía local, con el que compartimos algún juego tradicional como el sapo ,el mete gol y por que no también un pool, momentos que fuerona acompañado con una suave bebida espirituosa .Una de mis preocupaciones en esta expedición , es que no conocía a muchos de los integrantes , lo que en la montaña puede ser motivo de fracaso y males entendidos , pero esta preocupación se disipo día a día , por la calidad de montañistas mejor dicho con la calidad de personas que formo este grupo.
Llegar al campamento base +- 5000 y encontrarse con el imponente Volcán Sagrado, fue muy impactante para mi y para todos, el contorno del volcan mostraba toda su silueta en un impecable cielo azul, bañado por el radiante sol, muy cerca el cementerio Inca, nos mostraba que ese magnifico pueblo hace cientos de años habían estado presente en ese lugar , la ceremonia realizada por Lorenzo para pedir permiso a la Pachamama paso de ser algo pintoresco a trascendental para cada uno de nosotros , dos noche aclimatamos en el base para partir al camp 1 a +- 5600 msm, algunos buenos metros antes de llegar , nos desviamos para visitar unas ruinas Incas algo realmente increíble ver esas construcciones , a esa altura , en donde la vegetación y el agua es muy escasa sin embrago varios troncos traídos de vaya a saber de donde nos mostraba que la presencia de los Incas en ese lugar era por algún motivo tan poderoso que el sacrificio de inclusive la vida lo valía , me tente en traer de “recuerdo” una oreja de un vasija rota , pero cuando me agache para levantarla , no pude , pensé que no soy quien para llevarme algo que por cientos de años esta en ese lugar ,me conforme con sacarles unas cuantas fotos para tener de recuerdo.
El clima nos acompaño en todo momento, el grupo humano salvo pequeños malestares, disfrutábamos las excelentes comidas del chef Mariano, sin dejar de “enseñarme” que la crema de leche tiene que ser Larga vida, el Doc. con su planilla y saturometro inseparable siempre colgado en su cuello nos controlo y no evaluaba en cuanto a salud
Indicándonos que tomar para solucionar desde un dolor de cabeza, o algún efecto gaso-gastrointestinal como el sufrido por Pufi que gracias al factor AG provisto por el Doc ,fue una tranquilidad para sus compañeros de carpa o el diagnostico del que motivo el descenso del Negro José Luis un principio de edema , quien junto con Gerardo y Gustavo , regresaron a Tolar para luego regresar a Salta acompañados por Carlo quien rescindió la oportunidad de hacer cumbre .Partimos al Camp.2 +- 6000 m.s.m luego de emotivos abrazos para despedir a nuestros amigos que bajaban para el regreso a Salta. La noche en el camp- 2 era interminable, en lo personal descanse muy bien , pero de todas formas , dormir , descansar a 6000 m.s.m no es digamos lo mas placentero… el día Sábado 27 llego.. el día de atacar cumbre , empezó con algunas luces que se reflejaba en la carpa , de la expedición de los catar maqueños que empezaron a caminar temprano.. +- 3:30 AM.. algunos bajaban por el frío ,otros preguntaba si esa era la ruta , mientra Marinado gritaba algunas indicaciones me dormí un rato mas , luego un un agradable café preparado por Armando empezamos a prepáranos para iniciar la marcha, Con Pufi fuimos los ultimo en empezar a caminar unos minutos antes Mariano, Gustavo, Pablo, Mauro, Armando y el Turi iniciaron el ascenso, es una pechada bastante dura al inicio , a pesar de los zigzag , la pendiente se hacia sentir , +- después de 2 hs , +- 6250 m.s.m Pufi , siente el cansancio y decide regresar , acompañado por Lorenzo al camp.1 los siguientes 250/300 mts fueron mas duro aun a cada dos pasos retrocedíamos uno o al pararnos a descansar el suelo se deslizaba ,luego de algunos descansos y con la motivación de ver a Armando, Mauro y Lorenzo en el abra previo a la cumbre nos reunimos con ellos ,ante una increíbles ruinas incaicas , un lugar que desprendía energía que nos lleno de motivación para ir todos juntos a la cumbre , apenas unos 100 mts con poca pendiente nos separaba , a las 14 hs .. todos juntos , pisamos si no estoy equivocado salvo Lorenzo por primera ver estábamos en la cumbre sagrada del Volcán Llullaillaco ,increíble ver a los 7 llorando y con un abrazo interminables aun lo estoy sintiendo , fotos, un paisaje único , el viento se empezó hacer sentir , cómodo diciendo el hermano Huaira .” ya tienen que bajar “ , y así lo hicimos , salvo Armando y Mauro que subieron unos mts mas en donde esta la cumbre deportiva , el sueño , mi sueño estaba cumplido , la bajada como siempre no es menos difícil a mi me agoto muchísimo llegando exhausto pero muy feliz al camp 2. Hay muchas anécdotas en el medio , quedaran para algún asado , el regreso por esos increíbles paisajes , se mezclaba por momentos en que quedábamos todos en silencio cada uno reflexionado sobre lo acontecido o quizás pensando en que regresaban a la rutina diaria del trabajo , a los problemas de todos los días dejando atrás una increíble semana en la montaña , una noche mas en Tolar una muy buena cena ,un buen descanso en un cómoda cama , un ducha caliente, al otro dia partir a Salta , antes nos encontrarnos en Campo Quijano con el grupo que bajo con Carlo mas Pancho que se sumo a nuestro festejo , ante le obsequio del Negro José Luis , sus palabras… otro abrazo… tan interminable como el de la Cumbre.
Sin duda mi mejor experiencia en la montaña, gracias a mi flia que me acompaño siempre, a todos que me brindaron su apoyo, a aquellos amigos que me prestaron equipo que me fue de mucha utilidad…GRACIAS y Gracias a estos Grandes Amigos de la Montaña Turi, Pufi, Armando, Carlo, Mariano, Jose Luis, Gustavo K, Mauro, Gustavo F, Pablo , Gerardo.

Dardo Rocha

Crónica Expedición Llullaillaco
Noviembre de 2010

A veces cuesta explicar cómo una idea loca comienza a germinar. Crece, me refiero a la idea, y prospera en nuestra cabeza. Forma raíces en distintas partes del cerebro, y de a poco se adueña de pensamientos que surgen en los momentos más inesperados del día.
Por ejemplo mientras colocamos la llave en la cerradura, o cuando nos frotamos la cabeza con el champú bajo la ducha, o acaso en lo más profundo del sueño. Esa idea entonces, la de subir una montaña, la de emprender el camino hacia el Llullaillaco, seguramente tuvo una prehistoria diferente en cada uno de quienes participamos de esta reciente expedición. Pero seguro que en todos cobró el mismo vigor, en todos se instaló con la misma insistencia y con el intenso poder de convocatoria. Porque ahí estuvimos.

Viernes 19 de noviembre Día 1, 3 mts:
Pablo Vaca y yo (Gustavo Kusminsky), habíamos salido de Ezeiza a las 17.00 debido al aeroparque cerrado por reparaciones. En el aeropuerto de Salta nuestro remisero de San Antonio de los Cobres (Sanco) llegó esta vez tan solo media hora más tarde. Resignados a que nuevamente viajaríamos con un compilado de cumbias villeras, tampoco osamos pedir cambio, no fuera cosa que nuestro conductor se durmiera, y venía realmente cansado de varios viajes en el día. Cumplimos al menos con el ritual de comer unas empanaditas en Campo Quijano, una cábala que se debe hacer cuando el viaje es por Salta, y compramos ahí mismo las hojas de coca, el tabaco y el alcohol que usaríamos para nuestra ofrenda a la Pachamama una vez en el pie del cerro. Llegamos a Sanco a las dos de la mañana y dormimos en el hospedaje Samaq Sumay.

Sábado 20 de noviembre Día 2: 3750 mts
Al mediodía, en el comedor “El Puneño” nos encontramos con el resto del grupo: Dardo Rocha, Armando, Alejandro “Pufi” Díaz Patrón, Arturo “Turi” Arquette, Carlo Clerici, todos ellos de Salta. Mauro Schmiet y Gustavo Ferri de La Pampa. José Luis “Negro” Sciarrota y Gerardo Vilches de Buenos Aires que se sumaban a Pablo Vaca y a mí de esta localidad. Y last but not least, Mariano Alonso, guía también que representa a una modalidad pampeana, cuasi salteña, pero forzadamente mendocina por el momento.
Las milanesas a la napolitana con papas fritas y cerveza corrían felices por la mesa, mientras mi socio y yo nos entristecíamos con el arroz con ensalada y agua mineral. Nadie parecía compartir el criterio de cierta frugalidad y evitar alcohol y grasas. Casi todos confesaron que estaban tomando medio Diamox cada doce horas para prevenir la aparición del Mal Agudo de Montaña (MAM). Todos menos los guías: Carlo, Mariano y Turi confiaban en su experiencia y fortaleza e ingerían con alegría las papas fritas, sin pensar en diamox alguno.
Continuamos aclimatando y todos dormimos en el Hostal El Cielo, de Sanco

Domingo 21 de noviembre Día 3: 3600 mts

Temprano salimos en las 4x4 para Tolar Grande. Se hizo claro que el Llullaillaco está lejos. Lejísimos. Comenzaba la aproximación mística a una montaña sagrada. El camino de ripio estaba bien asentado, lo que no obstaba a que el viento y el polvo se adueñaran de nuestras personas. En nuestra camioneta viajamos Pablo, El Negro, Mariano y yo. Con el correr de las horas y la baja cantidad y calidad de los CD que encontramos, fuimos desgranando casi todo el cancionero del rock nacional, Beatles y algo más. Quedamos constituidos entonces como “The Lullaillaco Mummies Singers” lo que no sabemos si le cuadró bien al estilo refinado y aristocrático del Negro. (fanático hincha de Boca y Chicago, poco le falta para integrar alguna barra, aunque su pasado de rugbier le da un toque de distinción que en realidad se nota poco, me refiero a la distinción , aunque enseguida se lo empieza a querer, no sea cosa que se enoje)
Al mediodía llegamos a Tolar Grande y nos instalamos en el Refugio Municipal. Ahí aparecieron dos guardaparques provinciales que habían quedado varados en el Salar del Llullaillaco por la rotura de su vehículo y fueron rescatados por Christian Vitry luego de seis días de permanecer en una casilla de vialidad donde había algo de agua y comida. Hablamos con Vitry y comenzamos a conocer los pormenores de lo que fue el hallazgo y el mantenimiento de las momias del Llullaillaco.
En el refugio también encontramos una carta sobre la mesa. Una tal Mariana le dejaba un mensaje a un tal Daniel. Todos comenzamos a especular sobre Mariana, su aspecto su edad, el encuentro o el desencuentro con Daniel. Se armaron las más variadas historias y apuestas sobre la edad, el aspecto, hasta la altura.
En el comedor San Cayetano nos encontramos con un pequeño grupo de montañistas que regresaban del Llullaillaco con la noticia de que habían padecido intensas nevadas con tormentas y ráfagas de 120 km por hora, lo que motivó el regreso de todos ellos sin haber superado el campamento 1.
Se hacía carne la sensación de que estábamos intentando algo realmente complicado y de gran magnitud. Trepar el Volcán Sagrado, el santuario arqueológico más alto del mundo.

Lunes 22 de noviembre. Día 4 3600 mts:
Nos despertamos tempranísimo debido a un celular mal apagado. Al menos eso posibilitó disfrutar en mi caso antes que nadie de una buena ducha caliente en el refugio de Tolar Grande. Conocimos a Inés, la cuidadora del refugio que nos dio los detalles sobre la historia de Mariana y Daniel. Las apuestas quedaron así saldadas. Apareció también un operador de turismo con unos italianos a quien se les había roto su camioneta y solicitaba tímidamente si le podíamos prestar una de las camionetas par llegar a Mina Julia. Peregrina idea. Pufi amaneció con distensión abdominal y dolor de panza, lo que motivó el comienzo de dosis importantes de Factor AG para calmarlo.
Más tarde salimos hacia las cavernas de la zona de Los Colorados, sumergidos en verdad en un paisaje digno de Marte. Trepamos a uno de las pequeñas elevaciones del camino y quedamos con una vista privilegiada del Socompa y el Arakar. Mucho más lejos, en un horizonte quimérico, sobresalía el cono del Llullaillaco.
Por la tarde jornada de pool y sapo en el bar Doña Valentina, de Tolar Grande. Nos encontramos con Lorenzo, nuestro baqueano local, que se había despachado unas cuantas cervezas. Más tarde, y luego de cenar un buen guiso de lentejas y arroz en el Comedor San Cayetano, nos fuimos a la cama sabiendo que al día siguiente comenzaría la parte esforzada de la expedición.

Martes 23 de noviembre. Día 5 4900 mts

A las 9.00 de la mañana, luego de un desayuno fuerte, salimos de Tolar, acompañados de Lorenzo. El camino ya no fue tan benévolo para las 4x4. Todavía había que recorrer unos 180 km hasta llegar a la base del volcán. En el camino pasamos por la abandonada estación Caipe, parada del ferrocarril que ha quedado desmantelada, aunque luce con orgullo los despojos de lo que sin duda fue una excelente construcción. En medio del salar y el desierto, el agua surge y su goteo descuidado mantiene con vida a dos álamos que se empecinan en sobrevivir a tamaña desolación y altura. En la camioneta, The Llullaillaco Mummies Singers seguimos amenizando el camino, aunque algo más calmados por la trepada que se nota.
Llegamos al campamento base del Llullaillaco a 4900 mts.
Lo primero que hicimos fue realizar la ofrenda a la montaña, de acuerdo al rito de Lorenzo. “Tata Inti, Pachamama, Apus Huayra, Apus Llulla”, así comienza la oración de agradecimiento y pedido de protección. Un grupo de santafecinos han coincidido en su intención de llegar a la cima, y se han plegado a nuestra ofrenda inmediatamente.
Armamos el campamento, lo que no es poco a esa altura y con el viento castigando cualquier intención de movimiento. Cuando entramos a la carpa el termómetro descendió progresivamente hasta quedarse en 9 °C bajo cero adentro, ni se nos ocurría averiguar cuánto frío hacía afuera.

Miércoles 24 de noviembre. Día 6 4900 mts:

Día de aclimatación en campamento base. Seguimos alimentándonos con abundancia, aunque era notable que a algunos la altura les pega en ese punto. Insistimos con la hidratación. Lorenzo nos comentó que en campo 1 había una vertiente aparecida luego del terremoto del año pasado. Esa era una gran noticia ya que alivia la necesidad de portear tanta agua a los campamentos superiores. Proponemos llamar a campo 1 “Río Lorenzo”
Realizamos una caminata de prueba hasta la cota de los 5100 mts, mientras Lorenzo sube hasta el campamento 1 para portear equipo y comida.
El grupo se encontraba de buen humor. Realizamos el test de caminata, determinando los parámetros de saturación basales y luego de una caminata en plano durante 6 minutos. Casi todos con buenos parámetros aunque me inquietó la caída del nivel de saturación del Negro. Le hice el comentario de que preocupa un poco ese dato, si bien en reposo se normalizaba. El Negro decidió que subiría igualmente al día siguiente, es un deportista habitual y ya había hecho muchas montañas, incluyendo Aconcagua.

Jueves 25 de noviembre Día 7: 5500 mts:

Ha comenzado la movida dura. Subimos al campamento 1 por las laderas del Llullaillaco en lo que algunos conocen como la ruta arqueológica, o la ruta inca. Hay restos del paso de los incas en numerosos lugares. A 5300 mts hicemos un desvío y vimos las ruinas de unas viviendas en las que todavía quedan restos esparcidos de cerámica, vasijas, y pedazos de madera que traían para hacer fuego. No podía apartar mi pensamiento de esa procesión, hace quinientos años, la Capacocha, ritual inca en el que se peregrinaba desde Cuzco en este caso hacia el Llullaillaco. La comitiva lllevaba a los niños que se constituirían en mensajeros a los dioses para remediar alguna situación catastrófica en el imperio. Pensaba que es imposible que los niños hubieran llegado por sus propios medios. Deben de haber sido cargados en andas por esclavos que eventualmente se descartaban, no en vano en el campamento base se ven los restos de un cementerio inca.

Se sube la montaña con el esfuerzo de las piernas, con el aliento llevado al límite y el corazón desbocado en un ritmo que apenas alcanza para impulsar el poco oxígeno disponible hacia los sitios que más lo necesitan. Pero eso es la pura fisiología. No, en realidad se sube a la montaña repitiendo alguna frase, invocando algún recuerdo, cerrando los ojos a veces y decididos a superar el agotamiento. De modo que apretamos los dientes, mantuvimos la determinación. Se sube en soledad aunque veamos a nuestros compañeros cercanos, pues la montaña es un ejercicio de introspección formidable. Se sube la montaña con el alma.
Así llegamos al campamento 1. Con el alma.
Hidratamos y algunos lograron ingerir los fideos que Mariano había preparado para el grupo con se proverbial alegría y buena onda. Pablo apenas podía comer un par de bocados. Hidrataba bien pero los alimentos sólidos le producían náuseas y ganas de vomitar. Mejor respetar su organismo.

El Negro se sentía mal. Había llegado a duras penas a campo 1 y comenzó a empeorar su nivel de oxigenación. Un rato más tarde desarrollaría un edema de pulmón de la altura. Cuadro potencialmente grave. Durante la noche me instalé en su carpa y comencé a medicarlo y tratarlo mientras hacía fuerza mental para que todo saliera bien. El cuadro de edema pulmonar puede ser severo y en ese preciso momento era imposible descenderlo al campamento base, debíamos esperar al menos que amaneciera. Comenzo a recibir dosis mayores de diamox (acetazolamida), nifedipina y dexametasona. Con cierta lentitud, los parámetros se estabilizaron en la madrugada. La mañana lo encontró en mejores condiciones y permitió que el Negro bajara al campamento base, recibiera oxígeno en caso de ser necesario y fuera evacuado.
Carlo lo acompañó y ganó de este modo su cumbre de la solidaridad, junto con ellos Gerardo Vilches y Gustavo Ferri decidieron también bajar al campamento base y de ahí emprender el regreso a Tolar Grande y Salta.

Viernes 26 de noviembre Día 8: 6000 mts

Luego de que el Negro, Carlo, Gerardo y Gustavo Ferri bajaron, desarmamos campamento dejando una carpa instalada por prudencia, y comenzamos la subida al campamento 2. Pablo y yo nunca habíamos estado en esas alturas. Nuestras cumbres habían sido montañas algo menores a los 6000: Tuzgle (5450), Infernal (5200), Acay (5900), a las que había que sumar los intentos fallidos de otras oportunidades en el Acay grande.
El tiempo nos favorecía, había viento intenso, pero soleado y con una temperatura magnánima. Hidratamos bien y con la guía de Lorenzo, llegamos sin mayores vicistudes luego de algunas horas de trepada al campamento 2 a 6000 mts. A esa altura cualquier movimiento representa una demanda de oxígeno que queda insatisfecha. Armamos el campamento con alguna dificultad debido al viento, y sin muchos cuestionamientos nos metimos en las bolsas de dormir, hidratamos los que pudimos y nos preparamos para el día siguiente. Preparé una sopa deshidratada con fideos, pero las posibilidades de Pablo de ingerir quedaronn superadas por el momento.
El grupo de la expedición de Santa Fe que había partido casi al mismo tiempo que nosotros queda a unos cien metros de distancia.
Mariano y Turi nos propusieron salir a las 6 de la mañana para el intento de cumbre. Fue difícil dormir. La adrenalina corría abundante por la sangre, y a ello se sumaba la altura y algo de dolor de cabeza. Ansiedad. Durante la noche hubo ráfagas de viento furioso que calmaban intermitentemente. Se los escuchaba a Armando y Dardo en su carpa mientras hablaban, como un murmullo que recordaba de alguna manera que no estábamos solos. Alejandro, Turi; Mauro y Mariano se hacían sentir de tanto en tanto. Una forma de confirmar que nos encontrábamos en compañía de amigos.

Sábado 27 de noviembre. Día 9: 6730 mts

En la madrugada, a eso de las 5 de la mañana, alguien que se había despertado antes vio llegar de arriba a alguno de los participantes de la expedición de Santa Fe. Habían iniciado la caminata hacia la cumbre muy temprano, en la madrugada, y no pudieron seguir debido al viento y el frío. Regresaban a guarecerse en sus carpas y esperar a los compañeros que habían decidido seguir. Si el termómetro de la carpa indicaba 10 bajo cero, el exterior, con el viento que soplabadebía ser realmente difícil.
Mariano avisó entonces que íbamos a tratar de salir cuando el sol comenzara a calentar un poco. Teníamos tiempo de sobra si el plan era volver luego a dormir en el campamento 2.
Luego de vestirnos lentamente, tomar un té azucarado y preparar en las mochilas lo indispensable para llegar a la cumbre, comenzamos el ascenso por un acarreo más largo del encarado por los santafecinos. Menos empinado. Eran las 7 de la mañana cuando nos pusimos en marcha.
A las dos horas de subida, Alejandro “Pufi” decidió que no iba a seguir intentando. Se encontraba muy cansado y pensaba que no podría completar el esfuerzo. Lo estimulamos, pero había que respetar su decisión. Lorenzo lo guió hasta que pudo ver el campamento 2.
Seguimos subiendo por un empinado acarreo, piedras flojas que dificultaban la marcha. Cada tanto aparecía algún resto que nos recordaba el paso de los incas: maderas de cardón, algunas piedras como una suerte de edificación. El paisaje que se abría de a poco resultaba de una maravilla inexplicable. Todo ya estaba por debajo de nosotros: el Socompa, el Arakar, cerros y planicies que se confundían en una sinfín de tonos ocre, rojizos, manchones blancos, ya su vez resaltados por un color azul del cielo que jamás se ve en otro lugar que no sea la Puna. Recortado en el fondo, el cono perfecto del volcán Licancabur en Chile. El aire tenía una calidad de diafanidad que ninguna foto puede reproducir exactamente. Parecía brillar a nuestro alrededor.
El esfuerzo por subir era enorme. De a poco fuimos mermando el ritmo. Treinta pasos y un descanso. Veinticinco pasos y un descanso. Veinte. Yo subía llevado por la fuerza de los pensamientos, en un diálogo con el recuerdo de mi querido hijo que seguro se sentiría muy orgulloso del esfuerzo que su viejo estaba haciendo. El cansancio se alternaba con la emoción y cada tanto irrumpían, ya sea el cansancio, ya sea la emoción que a esa altura de la jornada todos compartíamos de alguna manera. Armando, Dardo, Turi, Mariano, Mauro, Pablo y yo, sabíamos que ese día lograríamos la cumbre del Llullaillaco.
Armando iba adelante, enarbolando la bandera del Club Amigos de la Montaña atada a su bastón. Nos esperó exultante en el punto donde terminaba el acarreo, sobre el filo mientras agitaba la bandera y nos hacía señas para que nos animáramos. Estábamos a 6500 mts aproximadamente, pero el desnivel de 200 mts final era mucho menos empinado, nos parecía fácil en comparación de lo que veníamos haciendo
.Dejamos las mochilas en un roquerío, ya que de ahí bajaríamos por otra senda, y continuamos aliviados de peso, decididos y dispuestos hacia la cumbre.
A las 14.50 del sábado, Lorenzo, nuestro guía local, que caminaba como si fuera sencillo y cosa de todos los días, se detuvo y nos esperó unos metros debajo de la cumbre sagrada del Llullaillaco. Todos, con esa costumbre solidaria de algunos montañistas, subimos abrazados esos últimos metros para llegar al mismo tiempo y gritar fuerte con el poco oxígeno disponible, y desde lo más profundo de nuestros corazones, sin vergüenza por las lágrimas ¡CUMBRE! Estábamos en la cima del Volcán Sagrado, a 6730 mts sobre el nivel del mar.
¿Cuál es el sentimiento de hacer cumbre? Habíamos logrado vencer nuestras propias limitaciones. No fue la fuerza de nuestras piernas ni la frecuencia respiratoria lo que nos elevó. Llegamos con el alma. Llegamos también porque la montaña nos dejó hollar un terreno sagrado, y garantizamos nuestro respeto y humildad por esa condición. El mundo es de una inmensidad incomprensible, y nosotros tan pequeños y diminutos nos pudimos sentir parte de todo eso, en armonía perfecta por un instante.
En la olla de la cumbre hay dos habitaciones incas en muy buen estado de conservación. Vimos restos de maderas. Muy cerca de allí fueron desenterrados los tres niños del Llullaillaco, algo que muchos consideran una profanación a las costumbres de una cultura que hoy ha perdido su condición dominante.
La cumbre geográfica es un promontorio de rocas en el sentido opuesto de la cumbre sagrada donde se encuentra el libro de cumbre argentino y una caja cerrada de un banco chileno, para quienes suben por el lado del país trasandino.
Una vez cumplidos los rituales, fotos, firmas y dedicatorias de cumbre, comenzamos a descender.
Mariano planteó la posibilidad de apresurarnos, desarmar el campamento 2 y tratar de llegar a campamento 1 o incluso al base.
La idea quedó en intento. Estábamos todos agotados y el cansancio produjo torpeza en los movimientos. Bajamos por un sayar de piedras flojas que cada tanto implicaba una sentada. Mi cubrepantalón terminó sus días en ese descenso. Llegamos al campamento 2 a las 17.00 hs. Lo único que pudimos hacer fue hidratarnos, tomar unos ibuprofenos y meternos en las bolsas de dormir. Eso sí: paladeando felicidad, entre temblores y algo de fiebre por el cansancio.

Domingo 28 de noviembre. Día 10: 4900 mts – 3600 mts

Despertamos temprano luego de dormir o tratar de dormir nuevamente a 6000 mts. Tomamos algo caliente y desarmamos las carpas en medio de un viento piadoso que dejó que no sea una tarea insoportable-
Bajar fue sencillo ahora que estábamos descansados. A eso de las 11 de la mañana llegamos al campamento base y decidimos tomarnos las cosas con calma. Mariano y Turi armaron una buena picada, y ahora sí Coca Cola teniendo en cuenta que habíamos dejado de tomar el Diamox y ya podíamos toerar las bebidas gaseosas.
En un clima de exaltación guardamos todo, y nos metimos en las camionetas para llegar lo antes posible a la “civilización”. Destino Tolar Grande.
El refugio estaba atestado de gente, cinco matrimonios franceses, un par de motociclistas alemanes y una pareja italiana. Nada impidió que nos diérmos una merecida dosis de agua, jabón y champú. Cambiamos la ropa que desde hacía días era como una segunda piel, y permitimos que una camisa limpia, un pantalón, un par de medias y zapatillas, reemplazaran al equipo de montaña.

Lunes 29 de noviembre. Día 11: 3600 mts – nivel del mar:

De Tolar Grande viajamos a San Antonio de los Cobres y luego de hacer algunos llamados ya que en San Antonio vuelve la señal a los celulares convencionales, seguimos hacia Salta.
En Campo Quijano nos recibieron los amigos que habían bajado antes con el resto del grupo de Andean Trips: El Negro, Carlo; Gerardo; Gustavo Ferri y Pancho Siciliano. Una fiesta de empanadas y cerveza. Hubo ancécdotas, intentamos pasar fotos, deseos de reencuentros.
Más tarde comenzó la partida. Pablo y yo tomamos nuestro vuelo a Buenos Aires, y luego de un par de horas, casi sin entender lo que había ocurrido, estábamos en nuestras casas, agotados y felices.
Fue como toda montaña: una idea loca, que se había adueñado de nuestros pensamientos. Fue una forma de probar que se puede. Y ahí estuvimos todos.

Surgen necesariamente los agradecimientos y dedicatorias.
Al grupo de Andean Trips por lo impecable de la logística y la buena onda constante, los que subieron y los que permanecieron en Salta: Carlo, Mariano y Pancho se aplicaron para que todo funcionara a la perfección. Y a Fer Vilardebó y Julio de la Cruz que alguna vez nos dieron a Pablo y a mí un motivo para subir. Pero sobre todo al grupo del Llullaillaco, ahora para siempre: Armando, Dardo, Negro, Gerardo; Mauro, Gustavo F, Mariano; Carlo, Turi, Pufi, Pablo, Gustavo K y sobre todo al gran Lorenzo de Tolar Grande. Todos volvimos sanos, todos volvimos compañeros, todos hicimos cumbre. Vale que brindemos por ello.

A mi hijo Andrés con el amor de siempre, y en memoria de mi hijo Tomás, ¡qué contento estaría de ver al viejo en las montañas!.


Gustavo Kusminsky

Algunas fotos publicadas por Dardo, las pueden ver en el siguiente link:

http://cid-8467c58f93e1347f.skydrive.live.com/redir.aspx?page=play&resid=8467C58F93E1347F!161&type=5&Bpub=SDX.Photos&Bsrc=Photomail&authkey=A43JADpftMI$

lunes, 6 de diciembre de 2010

Solicitamos Colaboración


Estimados socios y amigos,

Los que quieran colaborar con el armado de plantines pueden hacerlo de lunes a viernes en nuestro vivero de Vaqueros. Por cualquier consulta comunicarse con Helena Bustamante 155834339. Llegaron las semillas de lapacho rosado, esperamos durante la semana que viene recibir las de ceibo.

Necesitamos una pala barreno o un barreno con el cual se pueda hacer pozos de 10 cm de diámetro por 22 cm de profundidad. Tener uno nos permitirá tener un modelo para fabricar los necesarios para la plantación que debemos realizar.

Necesitamos reactivar el vivero que se encuentra en la Reserva para lo cual convocamos a voluntarios que ayuden a limpiar el área donde se encuentra emplazado, reparar el cercado y armar el techo con media sombra.

Vamos a necesitar semillas de tipa blanca, si bien hemos cubierto la cantidad de plantines de este árbol nos estarán faltando semillas para lo que se denomina siembra directa.

Desde ya muchas gracias!

Equipo Reserva CAM

miércoles, 1 de diciembre de 2010