Cumbre Cerro Gólgota – 14/05/2017 – Curso Iniciación al Montañismo – 26° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
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lunes, 21 de marzo de 2011

Expedición Nevado Chuscha - Marzo/2011

Gentez:

He aqui una entrega mas de la saga "andando largos caminos pa' yega al mismo lugar: los dominios de su majestad de las alturas, los APUS"

Expedición en solitario al nevado de Chuscha o Cajón /-/ marzo 2011

... ya el pujyay andaba suelto y la carnestolenga milonga estaba que arde, no se porque esta vez no me unte con esa muchedumbre que libera el diablo para alegrar las carpas y a puro papel picado, harina, serpentina, chacota y jarana adulando un tal "rey momo"; por estos lares es la fiesta madre de las fiestas; ya sea febrero o marzo, el carnaval es momento de deleite y disfrute; repito, esta vez el goce estaba esperándome en otros lares; y eran las alturas del cerro cajón las que me esperaban...
Arranque el domingo 6 bien temprano por las sendas de la toma del río chuscha, que por estas épocas estaba bramando de crecido; el primer tramo es pesadito, pues se sube una cuesta pedregosa y dura con un desnivel de 900 mts en 2km pasando por el Puesto Sauco, el abra blanca para llegar a los corrales de Etchart (donde vive la familia Cutipa). Hasta este lugar el paisaje es cambiante, hay subidas, bajadas y mucha vista panoramic ahacia el valle calchaquí. Llovizno todo el santo día; y por la tarde una linda tormenta me aguaba la fiesta de dormir tranquilo.
El segundo día fue también llovizna y un largo camino por cornisa y a media ladera; cruzando angostos y altos pastizales; detenme aqui a contar la impresionante varidedad de flores nativas; dado la intensidad de las lluvias estan todas en pide y perfumando a no dar mas... es un epsectaculo ver casi una treintena de especies entre rastreras y arbustiva en floración... a esto se le suma la diversidad de aves que no solo anidan, dispersan y ensordecen al silencio con su canto; destacado la monterita serrana (poospiza baeri) que es un ave que esta catalogada "en riego" y poco documentada... un poco mas adelante una tropa de guanacos liderado por su relincho venian a avisorar que estaba en terreno ajeno y despobla'o; ya para esas alturas no hay moradores montañeses... Al finalizar el día me allaba a unos 4000 mts y armando la carpa en una meseta; cansa'o y amojosa'o por la llovizna me acomodaba en la "cucha" cuando emepzó la nevada... raro y curioso para estos tiempos, pero bue, ya estaba en el baile y a la madrugada al salir a "oti'ar" y despabilarme el verde paisaje habia vueltose blanco... dos días sin ver el sol y el tercero no cambiaría me hacian pensar de el pronto retorno y abandono de la empresa final "coronar el chuscha"...
Como dice la canción del Hugo Trunsky "que churito, en cafayate, cuando llueve, en seguidita, sale el sol..." y esa era la esperanza; que se descargue el temporal y mejore el tiempo... Este tramo por el fondo del valle, hasta las nacientes del chuscha en el "abra del cajón" es largo y tneidod, no muy empinado y surcado por dos largos cordones montañosos de 5000mts... Otra vez la nevada, pero ya no era curiosa, era molesta y tapaba las vegas, por lo cual, metia la pata a cada rato en cuanto pozo de agua hubiese... Al atardecer del 3er día llegué al fondo del vallecito en la vega conocida como "cueva don humano"; lugar donde un tal Don Humano, se guarecia en las peñas cuando en su viaje desde Cafayate a Ovejería lo pillaba la nevada... Nada de otro mundo: nevada intensa, copiosa, callada y tupida cubría el paisaje petreo de manot blanco... Como decia la canción nomas... amaneció diafano y emprendía la ascension por una cuesta que lleva hacia el filo que une el Co. Urpilita con el Chuscha; el sol venia a "oriar" un poco mi amojosao cuerpo, y la vista de la comarca es "espectacular"; para donde uno miraba habian cerros nevados; cumbres blancas y valles verdes; esa era la postal ansiada de la que siempre me habalron; cerros como los de antes; blanquitos; rios caudalosos, pastizales altos y prósperos sembradíos en los valles bajos; a decir de un puestero "hacia muchos años que no estaban asi los cerros"; a poco de andar ya estaba en el lomo cercano a la cumbre principal; el sol ablandaba la nieve y el caminar era mas lento; las zancadas eran mas pronunciadas; como Zapatiando chacarera doble; pues hasta la rodilla la nieve no hay otra que levantar bien alto las patas.
El ultimo tramo hasta la cumbre es corto; empinado y con algo de peligro; el filo es angosto y ambos lados la caída es vertical; grandes piedras sueltas; grandes trampas de nieve blanda y una inmejorable vista panorámica... pasada las 12:30 hollé la cumbre del Co. Cajón (es la otra toponimia del Nv. Chuscha); en inmejorable tiempo y visualidad, cero viento; es como cada vez que se logra un objetivo cumbrístico: inenarrable descripción de júbilo y sobre todo de alegría contenida en el esfuerzo... las últimas pisadas son suaves; es desatar la ira del regocijo y acaba el jadeo para convertirse en ritmo lento y ameno... no hay mas esfuerzo, no hay mas sacrificio, no hay mas obstaculo, ahora hay emociones... muchas, variadas y aveces incontroladas; uno se vuelve chiquitito al ver semejante inmensidad dominada por la vista... una coparchada de ojas de coca en la apacheta y un "gracias" invocado a los que de una u otra manera uno lleva en estos solitarios viajes... Estuve mas de una hora otiando el paisaje; recorriendo lugares y dejé un cofre artesanal de un amigo (oscar hipaucha) donde puse un librillito, también dejé un aplique del CAM (club amigos de la montaña de salta) que me había regalado el Dardo (un amigo montañero)... ya estaba cumplida la mitad de la empresa; era hora de bajar, cosa no fácil; pues en poco menos de minutos se armó una tormenta que con el campo magnético por doquier me hacia chillar las orejas y mi poco pelo estaba tieso... los bastones chirriaban... no eran buenos momentos; del júbilo extremo al temor; intenté bajar y moverme con precaución pero la nevada y los relámpagos me tenían preso; "la providencia decide" diría tiempo después un puestero... no pude remontar el filo hacia mi carpa; no podía moverme rápido y la decisión fue "escapar"; tiré los bastones y las varillas de la mochila; creí conveniente hacerlo porque eso atraerían con mas probabilidades los rayos... quedarme quieto con la mochila y objetos de metal a unos 100 metros era lo aconsejable; opté por la huida; moverme despacio; a cada rayo, refusilo y reventón una parada; el incesante chirrido en las orejas y la invocación a la providencia eran constantes... una hora después estaba en el fondo del valle; pero no del que había subido; sino del otro lado; del llamado "quebrada del cajón" que baja directo a "Cardones"... mirando de reojo al cerro me alejaba cuesta abajo por un desconocido lugar; es un valle angosto; vistoso y va a dar a un paraje conocido como "Cardones"; había sentido hablar de ese lugar; es una zona fértil y con un caserío en medio de unas terrazas aluviales rociadas por varios arroyos; una escuela albergue con casi 20 alumnos es su centro... me topé con una paisano payuscano; estaba arreglando la pasada del río; charlando me aconsejó que me quedase en su puesto y que al otro día me acompañaría a buscar mis cosas; mi plan eera ir hasta la escuela y dormir allí, pero la remontada y trasponer el cordón de casi 5000 mts me demandaría mucho esfuerzo y tiempo para ir por mi carpa... en la charla con este pejeruano (arisco) puestero (Genaro Suarez) que duró hasta pasada la medianoche en medio de mate y mate; de la fogata de tola, toliya y yareta descubrí viejos cuentos, mitos y leyendas de las cuales poco sabia... todavía se usa la palabra "misiones"... referido a las visitas de los misineros a los parajes alejados... de sus viajes por la cordillera, por el Volcán Galán, por el valle de ovejería, de las historias de viejos arrieros "cajoneros" (habitantes del valle de cajón u ovejería en catamarca).
Al otro día remontamos un abra a 4900, me acompaño Genaro; mientras pisaba la nieve, él recordaba viejas andanzas; pasado el medio día ya estaba desarmando mi campamento; mientras Genaro me contaba la historia de la cueva de "don humano"; un paisano que quería ir para el vale de ovejería y le agarró una nevada; se tuvo que atrincherar en una peña y armar una cobacha; bajamos juntos hasta el lugar conocido como abra de chuscha, donde nos separamos; el se fue campiando vacas y llamas ariscas; en cambio yo, quenquiando la cuesta regresé hasta los corrales de Etchart; donde arme el último campamento. Al otro día; visite a los puesteros que me regalaron un queso; gran premio merecido; ya que me quedaban pocas cosas en mi avío. Con un lindo sol encima desdoble la senda hasta la toma; lugar de inicio; allí culmina otra andanza; con un gran ata'o de yuyos encima (arcayuyo) y unas largas horas de mochili'ada y pataconi'ada en los cerros donde mora el frío viento puneño; la peligrosa tempestad y el espíritu de ir por lo mas alto, jamás dejara de querer volver...

Gonzalo pigua Cristófani
Cafayate - Salta

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