Cumbre Cerro Gólgota – 14/05/2017 – Curso Iniciación al Montañismo – 26° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


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martes, 10 de mayo de 2011

Travesía Tilcara – San Francisco (20 – 25/4/2001)

Entre los días 20 y 25 de abril el grupo integrado por Mariela Flores, Sandra Rodríguez, Anita Lachaize, Virginia Mattus, Darío Vega, Guillaume Vellet, Nicolas Dalle y Facundo Castillo, cumplimos el lindo sueño de realizar la travesía Tilcara – San Francisco, caminando casi 75 km por los mas lindos paisajes, desde la Prepuna hasta los pastizales, bosques y selvas de las Yungas. La planificación de la salida implicó varias reuniones unas tres semanas antes, y la casa de Guille se convirtió en nuestro punto de encuentro más frecuente.

DÍA 1:
Partimos el día miércoles 20 desde la terminal de Salta, y ya de noche llegamos a Tilcara, la cual estaba en plenas celebraciones de la Virgen de Punta Corral. Conseguimos alojamiento en una casa de familia, y luego salimos a cenar y a buscar un remis para que al otro día nos acerque hasta lugar de inicio de la caminata.

DÍA 2:
El día jueves a las 6 de la mañana, después de desayunar, partimos en los remises hasta Alfarcito, un paraje ubicado un par de kilómetros más arriba de la conocida Garganta del Diablo. Los remiseros habían podido conseguir las llaves del portón que nos acercaba hasta ese lugar, y de este modo nos ahorramos más de dos kilómetros y medio de caminata. El objetivo para este día era caminar unos 12 km, pasando por el punto más alto a 4.200 m.s.n.m. y armar campamento del otro lado, con menor altitud. La subida fue suave, y el peso de las mochilas era nuestro mayor contratiempo, pero aguantamos muy bien. El camino estaba bien marcado, y nos ayudamos con un GPS para conocer nuestra posición en todo momento y con los mapas impresos. Antes del mediodía nos encontramos con turistas que hacían la travesía a caballo, mientras que las mulas mas atrás, eran las que les llevaban la mayoría del peso (mmmmmm). Almorzamos, dormimos una siesta de minutos (algunos) y pasadas las 6 de la tarde armamos el primer campamento en un corral de piedras de un puesto sin gente en medio de la quebrada. La vista hacia la parte mas baja era increíble, con una mar de nubes que se llevaba todas nuestras miradas, y también nuestras fotos. Cenamos unos ricos fideos con muchooo queso, sopa, y nos fuimos a dormir a las carpas temprano.

DÍA 3:
El día viernes nos levantamos un poco mas tarde, a las 7. Después de una noche muy ventosa, con ráfagas que agitaban fuerte las tres carpas, y después de ver un lindísimo amanecer, comenzamos a bajar. Caminamos un par de kilómetros, y saliendo de esa quebrada, nuestro camino continuaba por las pronunciadas laderas de los cerros tapizados ya de verde. La vista terminaba en los valles del este, hacia donde nos dirigíamos. Una ráfaga de viento hizo que la bolsa de dormir de Virginia, que no estaba bien sujetada, rodara ladera abajo. Cuando ya todos pensábamos que no aparecía mas, Guille la encontró y la subió, quedando exhausto por unos minutos. Continuamos luego la caminata, pasando por partes en donde el camino estaba cortado y en las cuales teníamos que buscar vías alternativas. Llegamos mas tarde al caserío llamado Huayra Huasi. Almorzamos, cargamos agua, y si bien, nuestro itinerario decía que este lugar era nuestro segundo campamento, decidimos continuar. Huayra Huasi se veía aun mas pequeña de lo que es, desde arriba. El paisaje una vez mas era increíble, con unos precipicios por debajo del angosto camino que erizaban la piel. Podíamos ver cada tanto, puestos y ranchos, allá en el medio de la nada. Nuestra intención era llegar hasta la laguna Molulo, pero para no arriesgarnos a quedar a mitad de camino se decidió hacer el segundo campamento en un lugar cercano a El Portal o La Cumbre, desde el cual se podía ver aun lejos, los bosques y selvas de Yungas. En el campamento 2 las tres carpas apenas cabían en la pronunciada pendiente. Abríamos las carpas y los mejores hoteles del mundo envidiarían esa vista, con las nubes muy por debajo, los cerros hacia todos lados, y cielo completamente despejado que nos dejaba ver todos sus detalles. Antes de ir a dormir subimos con algunos chicos a la parte mas alta. No hacía demasiado frio. Después de unos juegos y de ver estrellas fugaces nos fuimos a dormir.

DÍA 4:
Comenzamos el día sábado con esa vista increíble, y nos pusimos a caminar pasadas las 8. Teníamos que llegar a Molulo, ubicado a unos 8km de distancia. Nuestro problema ese día fue que estábamos muy justos con el agua ya que habíamos cargado por última vez en Huayra Huasi. Antes de llegar a la laguna, nos encontramos con un maestro de Molulo que iba acompañado de un niño de la escuela. Iban a ver unas cosas unos kilómetros mas atrás. Llegamos a la laguna, descansamos y comimos, y vimos como algunos cóndores volaban muy cerca de nosotros. Emprendimos la caminata y pocos metros después el camino se dividía en dos. Decidimos ir por la izquierda, el que estaba mejor marcado, pero al poco tiempo con el GPS nos dimos cuenta que íbamos mal. Tuvimos que cortar camino por el medio de cerro, siempre conociendo nuestra posición con el aparato, y mas tarde llegamos al camino del cual nos habíamos separado. Después de las 2 de la tarde llegamos al cementerio de Molulo, señal de que estábamos muy cerca y a los pocos minutos bajamos hasta ese paraje. Nos atendió la maestra de la Escuela de Molulo, quien nos dió una sopa caliente y nos hizo lugar en una habitación para que pasáramos la noche. Todos nos trataron muy bien, y como forma de agradecimiento, muy pequeña, decidimos dejarles algunas donaciones que cada uno sacó de sus mochilas, entre ellas fideos que, por falta de agua, no habíamos podido cocinar la noche anterior. Fue también una manera de aliviarnos. Ya desde las 4 de tarde comenzó a llover, pero estábamos muy bien en ese lugar que con tanta amabilidad nos habían preparado. A la noche Virginia cocino polenta con salsa muy muy rica, y nos dormimos, como dice el dicho: panza llena…
Durante estos primeros días nuestro ritmo de caminata había sido tranquilo. Parábamos a cada rato para disfrutar de los lugares, para sacarnos fotos o simplemente para charlar. Decidimos que para el quinto día, tendríamos que ir a un paso más ligero, ya que las distancias a recorrer desde Molulo hasta San Lucas era de 19 km.

DÍA 5:
Partimos de Molulo muy temprano, cargando agua ya que sabíamos que en el camino no contábamos con ella. Nuestro ritmo, tal como nos habíamos propuesto era bueno. Salimos con las nubes bajas pero poco después se despejo, gracias a lo cual podíamos ver a pocos kilómetros esas tupidas selvas que días antes parecían muy lejanas. Almorzamos al lado de un corral de caballos los cuales nos miraban curiosos, y continuamos hasta San Lucas, atravesando bosques y selvas. El ambiente este día era mas húmedo, y tuvimos que caminar y subir varias kilómetros de camino con mucho barro, lo cual agotaba físicamente. A eso de las 5 de la tarde llegamos a San Lucas, y nos hospedamos en la primera casa que uno ve cuando baja desde los cerros. Allí la señora nos atendió muy bien y nos dio dos habitaciones en donde nos repartimos. Como tenían agua corriente nos dimos unas duchas increíbles! Ayudamos a cortar leña, y preparamos la cena. Algunos chicos comieron humitas que compraron de la señora. Más tarde nos fuimos a dormir…

DÍA 6:
Ese día lunes nos levantamos temprano como de costumbre. Guille siempre era el encargado de prender el calentador y de darnos el agua para preparar el desayuno. Nos despedimos de la señora y emprendimos el último día de caminata. Habíamos averiguado que el colectivo salía de San Francisco a las 4 de la tarde, así que teníamos que caminar rápido ya que la distancia era larga. Lo que no sabíamos era que los 17 km que teníamos calculados para ese día eran en realidad casi 27 km! Caminamos la mayor parte del tiempo por selva, atravesando arroyos y bordeando desde lo alto el rio San Lucas mas tarde. En todo momento escuchábamos bandadas de loros que gritaban cuando pasábamos cerca. A eso de las 11 de la mañana llegamos a la cascada Ipeon Hueco, un salto de unos 20 metros de altura y una hora mas tarde llegamos a la otra cascada llamada Chorro Volador, un poco mas alta que la primera, en donde decidimos descansar un poco. Atravesando otras cascadas llegamos al puente sobre el rio Santa Bárbara. Comimos algo y decidimos subir el último trecho que nos separaba de la Ruta Provincial 83. Era una media hora de subida, muy pesada, con un ambiente muy húmedo. Llegamos hasta la ruta separados ya que las fuerzas de cada uno eran distintas. Una vez allí caminamos casi 3 kilómetros hasta San Francisco, llegando a esta localidad a las 4:30 completamente exhaustos. Arrasamos con el primer kiosco que encontramos abierto, y entre festejos y saludos, comimos de todo (como si no lo hubiésemos hecho por días). La alegría era enorme! El colectivo finalmente salía a las 5 de San Francisco. Tras un par de horas de viaje hasta Ledesma (2h30), con varias paradas por problemas en la caja de cambios del transporte y hasta falta de combustible llegamos a esa ciudad. Compramos pasaje para Salta, comimos algo en la terminal, nos sacamos la última foto grupal, y finalmente llegamos a Salta a las 0 horas ya del día martes.
La experiencia fue increíble. No nos podía haber salido mejor, y el buen tiempo nos acompaño en todo momento. Habíamos entrenado muy bien, y planificamos la salida con detalle. Compartimos momentos muy lindos, aprendimos cosas, y por sobre todo disfrutamos de algo que nos gusta a todos. Para la próxima esperamos poder contar con nuestros amigos del curso 2010 que no nos pudieron acompañar.
Sin dudas esta es una travesía que uno no se cansaría nunca de repetirla, así que si algunos la hacen...inviten jejeje.
Para todos nosotros fue nuestra primera salida solos por asi decirlo ya que no ibamos con ningún experiementado del club, y si bien llegamos a pensar que capaz no nos dejarían salir solos, eso no fue así , el CAM confió en nosotros y eso se agradece.

"El relato lo enviamos sin firma :), la idea era compartir la experiencia asi q no importa quienes lo escribieron. Ah y las fotos son un poco de cada uno."

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