Primero que nada quiero agradecer públicamente a Gustavo Romero, mi
compañero de viaje y ahora un hermano, debido a que este viaje él lo estaba
organizando solo y yo de la nada me colé.
Salimos de Salta el día lunes 1º de agosto rumbo a La Quiaca a hs 00.30 y
llegamos a 7.00 hs. Con un frio
espantoso luego de un buen desayuno, nos despedimos de Argentina e ingresamos a
Bolivia. Ya en Villazon preparamos todo para tomar el tren a hs 15.00 (16.00
hora Argentina) rumbo a Oruro y luego un bus rumbo a La
Paz. La verdad el viaje en tren estuvo
bueno, un poco lento pero cómodo además de tener unas buenas vistas, teníamos
tele y un coche comedor como para matar las horas de viaje. Llegamos el martes 02 a 9.00 am a Oruro y sin perder tiempo tomamos
un bus, rumbo a La Paz,
llegamos a las 14.00. Luego de una larga caminata con nuestros pesados bolsos
nos acomodamos en el hostel y de ahí a aclimatar bien, salimos a comer y a caminar
mucho por la ciudad y además organizar todo para la Aventura.
En realidad no estaba en nuestras intenciones hacer el ascenso al Huayna
Potosí, fuimos con otra idea, queríamos tomar un curso de tres días de escalada
en hielo pero por equivocaciones con la agencia con quien habíamos reservado,
no lo pudimos hacer, la verdad estábamos muy decepcionados con el servicio de
la agencia y lo mas triste es que ya nos habíamos comido un viaje de casi dos días.
Pero bueno después de meditarlo bien decidimos ver que posibilidades había
de subir el Huayna Potosí, un cerro que en La Paz se lo comercializa mucho porque es el menos técnico
en la Cordillera Real,
de todas formas era un 6000 y eso para nosotros era ya un reto, Gustavo venia
de estar un par de semanas atrás en el Cerro Negro con el curso, pero que no
tuvo éxito de llegar a la cumbre. Para mi, mi máxima altura fue 5500 en el Volcán
Tuzgle el año pasado, aunque ya tenia experiencia en unas cuantas altas
montañas. De todas formas, estábamos muy emocionados y a la vez confiados de
que nos podía ir bien.
Salimos el Miércoles a seguir con la aclimatación caminando mucho
(aclaremos que La Paz
esta a 3800 mts así que decidimos aclimatar ahí caminando y con muchísima agua)
y a definir con la otra agencia que nos llevaría al día siguiente para el
cerro, la verdad una agencia recomendable ya que por un muy buen precio, nos
daba comida, (que estuvo buena), transporte, equipo mas técnico y en buen
estado para el ascenso, alojamiento en dos refugios y el servicio de guía. Como
anécdota de ese día, fuimos a conocer el Estadio Hernando Siles donde recibimos
una cargada por parte del personal del estadio, debido a que ahí fue el famoso
partido donde Argentina perdió 6
a 1 contra Bolivia.
Luego de estar por más de dos horas escalando en el glaciar y de tomar
increíbles fotos decidimos volver al refugio y en el camino de regreso sucedió
lo inesperado. Gustavo empezó a sentirse
mal y tenia unos dolores muy fuertes de cabeza, así que lentamente llegamos al
refugio, y Gustavo derecho a la bolsa de dormir hasta el día siguiente. Estaba
la preocupación de saber si se sentiría bien o no el siguiente día que, ya comenzábamos
con el ascenso.
Ya al otro día Gustavo continuaba con los dolores de cabeza, no tan
fuertes pero todavía muy incómodos, y ya tenia tomada la decisión de no
continuar por miedo de que en el siguiente campamento a mas de 5100 mts y ahí
si iba a ser complicado regresar. Yo personalmente me sentía muy bien, si bien
no fue fácil dormir bien debido a que es más complicado a esa altura pero
estaba con muchas ganas de continuar. Afortunadamente ese día llegaba de La Paz una pareja que también
hacia el ascenso con la misma agencia donde nosotros habíamos contratado, así
que Gustavo tomo el mismo vehiculo para regresar a la ciudad. Yo pensaba en
volver con él y cancelar la salida pero él no quiso y bue… esperábamos que ya
con un descenso mas fuerte, podría llegar a mejorar que por suerte fue así ya
que luego de estar media hora en la ciudad, según el ya estaba muchísimo mejor,
tan bien que se llego a quedar hasta muy tarde despierto “haciéndome el
aguante” en la ciudad mientras yo continuaba en la montaña, pero eso ya es otra
historia jaja.
Luego de la partida de Gustavo, y de un temprano almuerzo, junto con Celestino,
empezamos a preparar todo para el ascenso al siguiente campamento. Para
sorpresa nuestra y según Celestino era ya muy raro en la época, la montaña se
tapo totalmente en una nube y empezó una fuerte nevada. Celestino dijo que no
iba a ser un problema por lo menos hasta llegar al siguiente campamento pero
luego se iba resolver si iba a ser o no posible en el día siguiente subir a la
cumbre. Así que empezó nuestro ascenso hasta el campamento Roca a 5130 mts si
bien el ascenso no es muy largo (tarde dos horas de las tres calculadas por el guía)
si es duro porque ya estábamos hablando de llegar a mas de 5000 que bue… ya
saben lo que se siente subir a esa altura, y no con una mochilla pequeña con
agua y comida a la que estaba acostumbrado, sino con una gran mochila de casi
15 kilos donde tenia todo el equipo y comida. Algo curioso, en el camino y con
la fuerte nevada, había en el medio un refugio casi destruido y sin techo donde
estaba una señora con muchísimo frio, cobrando los permisos de ascenso (10 bolivianos).
Contaba que cuando nieva, ella no va a cobrar, pero sabía que luego llegaría un
grupo muy grande a subir la montaña así que prefería aguantar el frio para
poder cobrarles.
Sábado 06/08 a las 01.00 am y
luego de preparar todo, empezamos el tramo rumbo a la cumbre ya el ascenso no
iba a ser como el día anterior, esta vez era caminar todo el tiempo con
crampones porque íbamos a ir sobre la nieve, la verdad caminar así es
totalmente diferente, hay que pisar bien fuerte sobre la nieve sino se hace muy
pesado el andar y se vuelve muy complicado también cuando en el camino uno se
encuentra con roqueríos, porque es muy resbaloso caminar sobre roca con
crampones. A eso de las 3.30 am y a 5600 mts de altura mas o menos. Empecé a
darme cuenta de que no iba a poder seguir debido a que sentía un malestar
estomacal muy fuerte quizás porque la ultima cena había sido un poco pesada y también
un fuerte vendaval me hacia cada vez mas pesado caminar. Charlando con el guía
que me animaba a seguir ya que no estábamos muy lejos e íbamos con buen tiempo,
yo tomo la decisión de volver, no quería empezar a sentirme peor y luego tener
que bajar desde la cumbre hasta la base en mal estado, fui con la intención de
divertirme y no de llegar destruido abajo. Así que empiezo a bajar y a descansar
un rato mas en el campamento roca, hasta el amanecer, para luego volver a la
base. A las nueve de la mañana empiezo el regreso al campamento base ya
totalmente recuperado, un poco triste de no haber llegado a la cumbre pero
contento de poder bajar totalmente sano. A las 10.30 estábamos ya tomando el
bus que nos llevaría de vuelta a la ciudad. Ultimas fotos despidiéndome del
Huayna Potosí pero prometiendo volver pronto. Y de regreso en la ciudad a las
13.30 para reencontrarme con Gustavo que afortunadamente ya estaba perfecto y
de ahí a buscar un poco de comida chatarra y una cerveza PACEÑA que nos habíamos
prohibido hasta el regreso de la montaña. Y por supuesto era Sábado así que salimos
a hacer nuestro merecido tercer tiempo en la noche Paceña.
El día siguiente fue nuestro día de relajo, salir a caminar por la
ciudad un poco ya totalmente distendidos y deliberar de cuando volver a Salta.
Lunes 08/08 emprendimos el regreso al mediodía hacia Villazon y llegamos
al siguiente día muy temprano en la mañana con temperaturas bajo cero y con un
corte de ruta que nos obligo a caminar así 4 kilómetros para
llegar al puente fronterizo y volver a la Argentina. Llegamos
a Salta el martes 09 a
las 20.00 muy contentos por el viaje que hicimos y con muchas ganas de comer
carne argentina, que la extrañamos un montón en Bolivia. Como anécdota del
Ultimo día, no solamente tuvimos un corte de ruta en Villazon, sino también el La Quiaca donde tuvimos que
esperar una hora hasta que abrieran la ruta, y en Perico que afortunadamente el
colectivo lo evadió, tomando una ruta alternativa, así que al final tuvimos
tres cortes de ruta en un solo día y se podrán imaginar nuestra desesperación
de volver a la ciudad jajaja.
Quiero terminar contándoles que para mi esta salida fue muy especial y
muy emotiva. Vengo de recuperarme de una lesión muy pero muy fuerte en la
espalda que me obligo a renunciar a mi trabajo y buscar otro para no tener que
estar todo el día sentado manejando un vehiculo, incluso podía haber hecho de
que abandone en su momento el montañismo, debido a que podía empeorar si seguía
con esta actividad, lo cual a mi me bajoneo muchísimo. Durante mi vida
practique muchos deportes, incluso en su momento llegue a jugar en el
seleccionado juvenil de basquet pero nunca me sentía muy a gusto con lo que
hacia, hasta que un día conocí esta hermosa actividad que me dio la posibilidad
de conocer a mucha gente que ahora los considero mis amigos, y salir con ellos
a disfrutar una montaña y no a hacer algo en forma competitiva. Cuando los
doctores me dijeron que a lo mejor yo no iba a volver a hacer esto nunca mas,
la verdad fue muy duro para mí porque por fin había encontrado algo q me
gustaba realmente y no lo iba a volver a hacer. Pero seguí peleándola, tampoco quise
alejarme de mis amigos ni del club. Hice de todo tipo de tratamiento para ver
si había alguna posibilidad de recuperarme, hasta que una me resulto y fui
mejorando. Dos semanas antes de viajar el medico me había autorizado a volver a
hacer actividades fuertes y de mayor impacto, quizás irme a Bolivia era un poco
acelerado y tenia que retomar todo paso a paso. Pero estuve entrenando de otras
formas así que me tenía confianza, y también sabía que si se me complicaba, no
me iba a arriesgar allá. Así que me fui. Por suerte volví entero y según los
doctores estoy muy bien como para seguir. Así que haber podido llegar hasta
5600 mts y luego de todo lo que me había pasado para mi el objetivo ya estaba
cumplido, la verdad me emocione mucho y estaba muy contento de haber vuelto a
la montaña y eso le pueden preguntar a Gustavo que me veía feliz en medio de
todo ese esplendor y ahora si voy volver
a salir otra vez con todos mis amigos del CAM y con los nuevos que llegue a
conocer haciendo esto tan lindo que llamamos montañismo.
Armando Avendaño.-
Fotos click en la siguiente dirección:
Escudo del CAM - SdV 2013
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1 comentario:
el relato parece extenso pero esta muy bien resumido, y se ve que disfrutaron mucho el viaje, les quedan las fotos y una experiencia invalorable.
Me gustó como terminaste la narración.
Los felicito muchachos!
Abrazo
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