Cumbre Cerro Gólgota – 14/05/2017 – Curso Iniciación al Montañismo – 26° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


"Lo Mejor para el Compañero"

Dirección de Email: noticam@gmail.com





martes, 1 de marzo de 2016

Mi Bautismo en Alta Montaña - Cerro Malcante (5.110 m.s.n.m.)

Nuestra salida se armó de un momento a otro, como nos gusta hacerlo, y generalmente esas sin tanta anticipación son las que mejor salen. Como siempre, el día previo el ritual de las compras y la preparación de la mochila, en donde siempre “entra algo más”. El grupo estaba conformado por Jota, Marquito (el guía de lujo), Nati, Alberto y yo.
El Sábado 06/02vLos chicos se encontraron en la estación de servicio a las 09.15 para alistar los autos, y estaban ansiosos, yo me sumé tipo 10, ya en la ruta que nos llevaría a Tonco. Paramos en el super Florencia, a comprar agua y gaseosas…. Y de yapa un par de lanzanieves (pedido de Jota para la cumbre y en honor a su cumpleaños Nº30).
En medio de la ruta, Nati y Albert propusieron que fuéramos a Cachi a almorzar algo calentito, y haciendo causa común, almorzamos, pastas y bife con papas. De ahí directo al rancho de la familia Quispe, en donde después de pedir permiso armamos campamento. No faltó la constante compañía de los perros del lugar, a uno d elso cuales BAutizaro Mickael, con quien el tío Marquito no terminó simpatizar. Mucho no recuerdo de ese primer día… jajajjaj pero la idea era aclimatar el Sábado y el Domingo para iniciar ascenso el Lunes.
El Domingo a la mañana, después de desayunar, fuimos a caminar para ascender un poquito, tomamos algunas fotos, y regresamos al campamento a almorzar. Estuvimos atentos al clima, aparentemente iba a llover….. y así fue, nos armamos flor de picadita y nos metimos a la carpa porque se cayó el cielo de repente. Nada más lindo que ese momento, entre chistes, risas, Mickael que quería entrar como fuera y Marquito luchando con el cierre para que no lo haga jajajajaj.

Tipo 20 hs nos fuimos a preparar las mochilas de ataque para el día siguiente, a medida que va pasando el tiempo haciendo montaña, uno se empieza a dar cuenta de que nunca está de más una u otra cosa, pero también, de qué si no debe llevarse, y como somos las mujeres, las mochilas siempre llevan “eso” que no puede faltar. Creo que después de preparar todo, me acosté sin cenar, la picada había sido suficiente y quise variar algunos hábitos con respecto a la vez anterior de intento al Malcante. Esta era la revancha, quería hacer flamear la bandera del CAM en la cumbre, quería el abrazo cumbrero con este grupo especialmente armado para la ocasión, y quería por fin mi Bautismo en Alta Montaña que se venía postergando. El tiempo de aclimatación fue ideal. Nos dormimos con un poco de lluvia aún, poniendo los despertadores a las 04.30 y deseando que el cielo se limpiara.

Lunes 04.30, remolonear un poquito porque ya estaba todo listo, desayuno en la carpa, saludos de Cumpleaños para Jota, y todos al auto para acercarse a la base del Malcante. Llegamos tipo 06.00 y aún estaba oscuro asi que aguardamos hasta que aclarara un poco, iniciando al subida a las 06.30 hs. Marquito fue el guía en esta oportunidad, detrás iban Naty, Alberto y Jota y yo cerrando el grupo. En el primer tramo, íbamos sin prisa pero sin pausa, y nos sirvió para avanzar bastante. Un poco más adelante la altura se empezó a sentir, así que las paradas fueron cada vez más seguidas, pero me sentía tranquila de no tener ningún tipo de malestar. Así que cambiando el aire y retomando el paso. Todos sabemos que a esa altura, cada paso cuenta, eso me dijeron y ahora entendí de qué se trataba. A lo lejos, vimos dos personas que estaban ascendiendo también, más tarde, ya casi llegando al filo se unieron a nosotros para pedir algo de abrigo, coca y algo para las nauseas. El clima acompaño de manera espectacular, de a momentos nos sacábamos los gorros y camperas, para luego volver a ponerlos; cada parada permitía disfrutar el paisaje, con esos colores que la puna nos tiene acostumbrados. A medida que subíamos, el Cachi se alzaba imponente, con algo de su blancura. El paso zigzagueante seguía, y festejamos el haber superado mi marca de la vez anterior (4830) , como así también cuando por fin llegamos a los 5000 (según jota, ahora me había convertido en ALTA MONTAÑISTA, algo que me causó mucha gracia. El cansancio se hacía sentir, como así también un leve dolor de cabeza, pero nada que impidiera continuar. Por fín llegamos al filo!!!!! Desde ahí todo debía ser más fácil, eso decían….. veníamos genial de tiempo, así que paramos a descansar. Continuamos y por fín pude ver las antenas…..(son 6 )restos de baterías, pero eso no opaca la belleza de la altura. Llegamos a la ansiada cumbre a las 13.30 hs, los 5, felices, repartiendo besos, abrazos y felicitaciones. Después de las fotos obligadas, recogimos testimonio y escribimos el nuestro, y nos pusimos a jugar con el lanzanieves, inclusive con las dos personas que se sumaron a la cumbre. Habremos estado en al cumbre un poco más de media hora, comimos muy poco e iniciamos felices el descenso, por una parte en donde hay acarreo, lo cuál lo hizo más corto y divertido. Volvimos a desarmar campamento y emprendimos el regreso a Salta, cansados pero con el corazón y el alma desbordando alegría.

Es difícil poner en palabras lo que se experimenta en altura, ya sea por las sensaciones en donde los sentidos se ven agudizados, ya sea por la elección del grupo que nos acompaña, ya sea pro esos diálogos internos que nos obligan a escucharnos en algún momento.

Agradezco el “o todos o ninguno” de Nati Miguez, agradezco la paciencia y la palabra amable de Marco Aramayo, agradezco los chistes de Alberto Venecia que hacen más agradable la caminata, y agradezco la compañía, el aliento, la mano, y el ir a mi lado paso a paso de mi compañero de cordada José Muñoz Granados.
Parafraseando un segmento de la película que más me marcó, cierro este, mi primer relato de alta montaña:

“LO IMPORTANTE NO ES NECESARIAMENTE SER FUERTE, SINO SENTIRSE FUERTE PARA MEDIRSE A UNO MISMO, AL MENOS UNA VEZ, PARA ENCONTRARSE EN LAS CONDICIONES MÁS PRIMITIVAS Y ENFRENTAR LA CEGUERA Y LA SORDERA A SOLAS, SIN NADA QUE TE AYUDE, SALVO LAS PIERNAS, EL CORAZÓN Y LA PROPIA CABEZA.” (INTO THE WILD, 2007)


Silvina Di Summa


No hay comentarios. :