Cumbre Cerro Gólgota – 14/05/2017 – Curso Iniciación al Montañismo – 26° edición.





Boletín Digital del CLUB AMIGOS DE LA MONTAÑA, Salta, República argentina.
1956-2016, 60 años de historias de montañas y desafíos bajo el mismo lema:


"Lo Mejor para el Compañero"

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sábado, 28 de mayo de 2016

Relato Campamento Quebrada de Tilian y ascenso al Cerro Chivilme – Chicoana - Provincia de Salta.

Sábado 14 de mayo de 2016. Nos encontramos en la Sede del CAM a horas 13.30. Nos esperaba allí el transporte de La Veloz del Norte, sumándose también otros vehículos que colaborarían con el traslado de todo el equipo necesario para esta travesía. 

Más que puntuales y según lo pautado, partimos 13.55 hs hacia nuestro destino de turno, la localidad de Chicoana. Allí nos esperaba nuestro primer campamento en el Curso de Iniciación al Montañismo 2016 y el ascenso al Cerro Chivilme.
Arribamos a la plaza principal del pueblo a las 15.00, bajamos del colectivo unos minutos a estirar piernas y aguardar a que un vehículo más se uniera a nosotros. Luego de un instante, continuamos el recorrido rumbo a destino. Nos adentramos en una calle de tierra que luego se transformó en un callejón de barro. Barro, sí; la palabra que por primera vez se pronunció y que luego se repetiría un sin fin de veces! Luego de 20’ un portón de madera dijo “hasta acá nomás”. Descendimos frente a una casona local que luego, averiguando, se llama “Finca Tabacalera Tilián” y el Presidente “Gringo” nos informó que a partir de ahora, completaríamos a pie lo que faltaba del recorrido hacia el sitio del campamento. La complejidad e inestabilidad del tramo hacía imposible el acceso del colectivo, por lo que se traspasó el equipo del grupo que estaba en la bodega a la caja de la camioneta del Presi. Iniciamos la marcha, solo restaban 2 km hacia la primera meta. El cielo comenzó a despejarse y a regalarnos esos cálidos rayos de Sol que se añoraban hace un tiempo. Días previos a esta salida se revisó con sigilo el pronóstico del clima para ese fin de semana y fue recién en la última reunión en el MAAM que se confirmó la realización del campamento. La humedad se hizo sentir. Mucho. Este primer sendero de selva montana con abundante vegetación nos daba la bienvenida. Comenzaron a aparecer los primeros cauces del arroyo Tilián. Nada que nos impida continuar nuestra marcha. Las charlas, siempre presentes, manifestaban esta vez la curiosidad y ansiedad por lo que vendrá, y la alegría de estar aquí, ahora, compartiendo el momento.
Llegamos. El reloj marcaba las 16.00 y monedas; lo cual me percaté al ver la información de una foto recién tomada (no uso reloj y el celular lo apagué y guardé luego de tomar mi lugar en el cole). En el parador nos esperaba el resto del grupo que llegó en los vehículos. Gringo nos dio la bienvenida oficial y nos pidió que nos ubicáramos en ronda. En el centro se encontraban distribuidos varios bolsos de carpas. Armando junto a Osvaldo serían los encargados de mostrarnos el paso a paso para el correcto armado de una carpa. Seguidamente se determinó su ideal ubicación, orientación y fijado al terreno según casos específicos y situaciones puntuales. Ahora sí, era nuestro turno para montar las nuestras! Junto a Carolina y Cintia armamos al “Sheraton”. Sonia, quien también guiaba la actividad, nos asistió para descifrar y finalmente colocar el sobretecho. Seguidamente Gringo coordinó la distribución de los “huéspedes”.
Luego de ubicar las mochilas dentro y sin dejar pasar un rato más, Armando nos llamo para dar inicio a la siguiente actividad. La misma tendría como tema principal el rescate en alta montaña. Se convocaron a dos voluntarios y una presunta víctima. Se comenzó a montar una camilla con la soga. Para ello, Armando y Osvaldo explicaron la realización de nudos y sujeciones específicas para la misma. Mientras se continuaba con su armado, se repartieron varios trozos de sogas para que practicáramos los nudos con un compañero. Se prosiguió ultimando detalles de colocación de palos y bastones que aportarían estructura a la camilla, y de mochilas para la sujeción y seguridad de la víctima durante su traslado. Prosiguiendo con la actividad, Armando nos pregunto si nos dimos cuenta qué compañero/a faltaba en el grupo. Luego de deducir los ausentes, nos comunicó que llevaríamos a cabo una tarea de rescate, donde tendríamos que aplicar lo hasta ahora aprendido en la simulación de tres situaciones distintas. Escuchamos por handy el pedido de ayuda y la descripción de la situación por la que estaban atravesando las víctimas. Una persona con fractura en una de sus extremidades, otra con una lesión en tobillo y la última con ataque de nervios y principio de hipotermia. Rápidamente juntamos los suministros necesarios para acudir al llamado: vendas, cintas, botellas plásticas, rollo de soga, linternas, mantas, bebidas calientes, palos y bastones, entre otros. Nos adentramos por primera vez a la quebrada. Durante la marcha el grupo se numeró y dividió en tres. Formé parte de la primera tanda, que al momento de ubicar y encontrar a las víctimas, nos tocó asistir a quien sufría una lesión en el tobillo, interpretada por Flavia. El simulacro de rescate duró más de una hora. Comenzó a oscurecer y la luz de las linternas se encendieron para continuar la actividad. La camilla de soga se puso rebelde y costó un poquito terminarla. Se prosiguió a ubicar a la víctima sobre ella y amarrarla bien, aplicando lo explicado por Armando. Se organizaron postas entre los tres sub-grupos para su traslado. El sendero, ya completamente oscuro, le puso una cuota de adrenalina al retorno hacia el campamento. Finalmente llegamos, habíamos logrado el primer simulacro de rescate con éxito! 
 Hora de reponer fuerzas y preparar la cena. La noche estaba entre nosotros y la temperatura bajó considerablemente. Tiempo de algo caliente y reparador. Junto a mi compañera de cuarto, Ceci, preparamos una sopa instantánea…que no era tan instantánea, se hizo esperar, pero valió la pena. Sopa caliente a la luz de la Luna, que dichosos y afortunados! Reunidos alrededor de una gran mesa de hormigón, cada uno se dispuso a cocinar sus menús, de todo un poco. Los calentadores, ya encendidos, fueron aprovechados al máximo para la causa. Hora del postre y momento de cantarle el Feliz Cumpleaños a Ceci que compartía su día con nosotros. Qué momento! Risas y vals con el Gringo incluido! Se repartió la torta preparada por ella, qué lujo en un campamento!
La infaltable sobremesa se hizo presente. Cánticos improvisados, chistes, cuentos, relatos de otras salidas y anécdotas pusieron ese condimento imprescindible a una perfecta noche campamentista. No faltaron los silencios e introversión, conexión con nosotros mismos. Que nos habremos dicho? Me alejé de la ronda en un momento y fui a buscar mi cámara. La noche, hermosa, limpia y estrellada merecía que su encanto quede plasmado en una imagen, más allá de las que quedan y quedarán en nuestras retinas. Tras varios intentos y disparos fallidos, finalmente gracias a la asistencia de Gustavo y Darío, que se acercaron a colaborar con la causa, logramos varias capturas divertidas! Y que más importante que divertirse. Ya está!
Hora de descansar. A las carpas! Era momento de recuperarnos y prepararnos para el día que nos esperaba. Conciliar el sueño fue difícil. Infaltables las charlas carperas que en un instante se callaron y fueron reemplazadas por el sonido del arroyo que nos abrazaba en cercanías al campamento. Una canción de cuna bastante eficiente!
Domingo 15 de mayo de 2016. A las 6.30 am una alarma de trompeta al estilo militar se hizo escuchar. Era hora de levantarse, la jornada tan esperada daba inicio. Todavía oscuro, de a poco se comenzaron a escuchar los deslizamientos de los cierres de las carpas, seguidos de un soñoliento ¡Buen día! Los calentadores nuevamente se encendieron para poder prepararnos el desayuno. Teníamos que dejar todo nuestro equipaje listo, para que el campamento pueda ser desarmado por quienes se quedarían en la base a esperarnos y como apoyo en caso de alguna emergencia. De a poco comenzó a amanecer. Todo indicaba que nos esperaba una cálida jornada. Claramente el mensaje no me llegó o no lo quise entender y a los poco minutos de iniciar la marcha me arrepentí de no dejar parte de mi abrigo, a cargarlo nomás! 


¡Vamos!, exclamó Armando y nos agrupamos en el punto de partida. Se ubicó a la cabeza del grupo, junto con Daniela que sería también nuestra guía en esta oportunidad. Iniciamos la caminata a las 8.00 am. Un buen horario según los expertos. El sendero se presentaba con espesa vegetación. Iniciamos el ascenso a una velocidad moderada ya que de a poco se iba complejizando el andar. Espinosos arbustos se hicieron presentes y necesitamos tomar distancia prudente con el compañero de adelante para evitar un “latigazo” repentino. Recibí un par que me terminaron de despertar! Las ramas y varas, cada vez más abundantes nos detenían por momentos. A esta situación, se sumó la inestabilidad del terrero; la abundante caída de agua días previos derivó en la formación de charcos y por ende mucho barro, al cual, para atravesarlo y no derivar en un resbalón, era necesario ayudarnos de nuestros bastones o palos para no terminar en el piso. O inevitablemente no tanto! El ascenso, por ocasiones empinado, presentaba también tramos más llanos que nos permitían recobrar el aliento, levantar la vista y apreciar lo que dejábamos atrás, sumando las vistas panorámicas que comenzaban a presentarse. En zonas más despojadas de vegetación, se pudo visualizar nuestro Valle de Lerma, la Localidad de Chicoana y hasta la ubicación precisa del campamento. Ya habíamos escalado un buen trecho! Que más nos esperaba? Cuanto faltaba? La humedad se hacía sentir. El sol en todo su esplendor se posaba sobre nosotros. Por momentos, recorríamos angostos y precipitosos senderitos; y por otros, espesos y enredados caminos.
Luego de un par de horas de andanza, llegamos a un despejado predio, casi un “bosquecito encantado”, muy verde y sombrío, al que apenas lo penetraban algunos rayito de luz. Me trajo a la mente el recuerdo de un clip que me gusta mucho, estaba ahí! (Salvando la situación y las dos décadas de diferencia con la nena che!) VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=KIj5doysQWk ... Aprovechamos para descansar un rato, hidratarnos, comer y compartir alguna colación energética, y en mi caso, hacer algunas capturas espontáneas. Hora de continuar. Nos encaminamos y comenzamos a enumerarnos nuevamente. El resultado arrojó 34 participantes. Armando, quien en un principio nos dirigía, se adelantó rápidamente, para informarnos por Handy el estado del resto del sendero, ya que según nos contaron en alguna reunión previa, hace dos años no había sido posible hacer cumbre por la peligrosidad que presentaba el camino. Hasta ahora todo estaba a nuestro favor. La meta deseada estaba en nuestras manos, en realidad, en nuestros pies y cabezas! Faltaba menos!
El paisaje natural que nos rodeaba sumaba a las visuales el gran Dique Cabra Corral y alrededores, fincas y plantaciones locales. Imágenes solo para privilegiados, lo éramos, lo somos. El Chivilme nos dejaba recorrerlo y nos regalaba estas instantáneas. Nos separábamos por ocasiones y nos reagrupábamos por otras. Era fácil perderse o desorientarse. Debíamos ir juntos. “Vamos todos y llegamos todos”. Como guías de apoyo nos acompañaron Moni, Javi, Riky y José alias “Jota”. Siempre pendientes de saber como estábamos, de asistirnos en cualquier inconveniente o simplemente iniciar alguna charla que nos despejara del cansancio que se hacía sentir. Compartieron anécdotas y consejos a tener en cuenta durante la marcha, y el infaltable latiguillo “falta poco!” que aunque a esta altura sabemos que es una mentira piadosa, en ese momento viene siempre bien! Pasamos una pequeña apacheta, era señal de que estábamos cerca, la cumbre estaba ahí, cada vez menos! El aliento mutuo contagiaba y las ansias por llegar hicieron que aceleráramos la marcha. El “¿qué nos esperaba?” se transformó en “¿qué esperaba yo de esta cumbre?”. Tanto y tan poco. Ambas.
Fue así que a las 14.20 hs llegamos a la esperada cima, Cumbre del Cerro Chivilme, a 2.500 m.s.n.m. Aplausos, gritos, el abrazo montañés. Estábamos ahí, lo logramos! Felicidades a todos! Armando fue el encargado de comunicar a la base y a Dardo, que nos seguía desde la sede del CAM, que todos habíamos llegado sanos, salvos y sobre todo, felices a la Cumbre. Alguien nos copia?! VIDEO de Ceci!
El espectáculo era maravillosamente único, era nuestro en ese momento, 34 aventureros que decidieron compartir un domingo de mayo de esta manera. Y qué manera! Tomamos asiento, bien juntos, ya que el espacio no era tan extenso. Algunos aprovecharon a recostarse y contemplar más allá. Conectarse. Encontrarse. Conexión de verdad. La 360G!
Hora del almuerzo. El silencio se hizo presente una vez más. Se encontró el último testimonio que otros caminantes dejaron. Estaba un poco difícil de descifrar. Fue así que comenzamos a firmar el nuestro, que finalmente se introdujo en una botella de vidrio que se ubicó al lado de una precaria cruz de madera, junto a parte de los restos de una avioneta, según comentaron quienes conocían su origen. Culminamos nuestro momento en la cumbre con la clásica foto grupal. Una más y van…! Ojala que muchas más! Era hora de iniciar la vuelta. A las 14.50 hs comenzamos el descenso. Una vez más, cuidado con los resbalones!, a no relajarse, sabíamos muy bien lo que nos esperaba en el retorno! Las charlas, mas distendidas, fueron surgiendo. Nuevos compañeros de marcha por delante permitían entablar otro contacto y afianzar el compañerismo. Aspecto clave en toda salida. “Lo mejor para el compañero”. Se entendía claramente.
Se acercaba la llegaba, sabíamos que se terminaba. 19.00hs. Gracias Chivilme por permitirnos recorrerte, conocerte, vivirte! Gracias sabia naturaleza. Gracias vida. Gracias compañeros. Aplausos a nuestros guías por encaminarnos y dirigirnos muy bien. Momento de elongar y respirar profundamente.
Nos reunimos con quienes nos esperaban en la base. Nuevamente aplausos, abrazos y felicitaciones! Nuestra felicidad era directamente proporcional al cansancio. Un cansancio bastante querible! Cumplimos juntos una nueva meta, y recalco el JUNTOS, la satisfacción es completa! 
Hasta la próxima aventura, porque sé que serán muchas. Y todo ahicito nomás!

Relato y fotos: Por Marianela Zorrilla (Mari Zó)

viernes, 13 de mayo de 2016

Relato Cerro Yacones - 05/2016

DOMINGO 07.30 salí de casa a buscar a mis amigos para ir rumbo a Leseer, como será que nos hacia falta salir que estuvimos un poco olvidadizos y entre idas y vueltas en el barrio llegamos a Lesser y partimos a las 9 para YACONES. El pronostico nos indicaba lluvia, y todos pensamos de quién fue la brillante idea de salir este día cuando estaba para quedarse en la casa jaja (aclaro fue mía, pase toda la semana molestando para salir a este cerro, y lo logré!).

Empezamos el andar con la esperanza de que no llueva y que se despeje, a lo lejos se veía un poco despejado y unos rayitos de sol, y la verdad que el conoce este cerro sabe que su vista es increíble! y bueno como siempre entre risas y anécdotas de todo tipo, sobre todo porque me entere que mi amiga FER compro u mochila eterna en una "PESCADERIA". 

Llegamos a la cumbre a las 13.04 exactamente, gracias a nuestro guía de élite Marco felices con cálidos abrazos cumbreros (Fer Nati Alberto JavierAlejandro) y volvimos a la montaña que tanta falta nos hacia a todos, encontramos el relato de sil y jota, dejamos nuestro testimonio, y debo decir que no sabia como firmar, porque al final todo el mundo se contagio de alguien, y no sabia si poner Pau Nevora (siempre dicen quien es? jaja) o mi apodo de "Pichon" o "Paichon". 
Almorzamos sin lluvia por suerte, no pudimos ver mucho porque estábamos tapados por la neblina, así que habrá que regresar para ver esa vista sin nubes, una buena excusa ya tenemos. 
Emprendimos el regreso y nos cruzamos con MARCELINO, pan y vino que nos dijo q así no nos íbamos a olvidar de su nombre, vive en un rancho en el camino por la zona del costas, a quien iremos a visitar seguramente en la próxima salida al CERRO COSTAS.
Como siempre un placer volver a sentir la naturaleza, compartir buenos momentos con estos amigos montañeros, únicos en el mundo.
Y terminó con esta frase que surgió entre chiste chiste, pero que es sin lugar a duda hermoso,pero si uno esta perdido, al decirla va ganando tiempo para encontrar donde esta y que los demás no pierdan la calma jaja

"LA CUMBRE ESTA DENTRO NUESTRO"

Pau Nevora (Pichon)